Correos, bancarios, profesores, judiciales, metalúrgicos…
En estas campañas salariales hay que luchar por la escala móvil de salarios y horas de trabajo para conquistar: ¡Salario mínimo de U$S3.000 para todos, como ganan los metalúrgicos bajo convenio!
La patronal se llenó los bolsillos con la superexplotación y la especulación financiera e inmobiliaria, ellos han generado la inflación y la tiran sobre nuestras espaldas, y mientras los dirigentes sindicales le cuidan los bolsillos de la patronal y los banqueros; la amplia mayoría de la clase obrera está fuera de los sindicatos y produciendo por un salario mínimo de miseria ¡Que viva la patronal y la burocracia con un salario mínimo! ¡Que todos los trabajadores ganen U$S3.000 como los metalúrgicos!
La política del PSTU y el PSOL en estas campañas salariales, poco difiere de la política de la burocracia pelega de la CUT, Força Sindical, etc. porque no luchan por una perspectiva independiente y por unificar todas las luchas bajo un pliego único de demandas. Estas direcciones de la izquierda reformista se niegan nuevamente a levantar las demandas de toda la clase obrera y principalmente de los sectores más explotados que no entran en las estadísticas; que no están dentro de ningún sindicato; que producen en jornadas extenuantes de 10 o 14 horas diarias; que son asesinados en el campo, etc.
Ésta política de las direcciones del movimiento obrero y de los estudiantes explica por qué se sometieron todos al PC Chileno representado por Camila Vallejos (militante del PC Chileno y dirigente de la CONFECH) que vino a Brasil durante agosto, se reunió con Dilma y planteó que la solución para la educación en Chile era aplicar los planes como el REUNI y el PROUNI (o sea financiación del estado para estudiar en universidades privadas), no dijo una sola palabra sobre el combate por el cobre y contra el saqueo en Chile.
Las direcciones del movimiento obrero y estudiantil, lejos de denunciar ésta política traidora del PC Chileno - al que la vanguardia chilena ya los identifica con claridad como los “pacos rojos” (policías rojos)-, se sometieron a él y hoy se dedican a hacer campaña parlamentaria de presión sobre las instituciones de la burguesía (como lo hicieron en Brasilia) para “solicitar a Dilma que se destine el 10% del PIB para educación”. Es que la política del PSOL y el PSTU (y de todos los pequeños grupos que los sostienen críticamente por izquierda como el PCO, LER, etc.) no es la de centralizar las filas obreras y estudiantiles, para golpear como un solo puño y hacer retroceder al ataque patronal.
Después estas organizaciones se trasvisten de “trotskistas” y hasta hablan de “internacionalismo” en los días de fiesta, pero todos los días se dedican a someter país por país al proletariado a la burguesía. En Brasil le exigen a Dilma que distribuya las riquezas acumuladas, que otorgue el 10% del PIB para educación, que combata la corrupción, y hasta le dicen a los trabajadores que deben solicitar encarecidamente - con modestas movilizaciones a las instituciones burguesas parlamentarias – que se “… debe también exigir de Dilma que pare de pagar la deuda pública para garantizar inversiones en la economía. Y que estatice los bancos para que se pueda financiar estas inversiones necesarias al país, y reducir o amnistiar las deudas de los trabajadores” (Editorial de OS Nº430 de 26 de agosto a 6 de septiembre de 2011, “Contra la crisis la mejor defensa de los trabajadores es la lucha”). Así queda claro que se visten de “trotskistas” para poder hablarle a la clase obrera, pero todos los días aplican su plan “Keynesiano” con el que se garantiza el “Orden y el Progreso” de la burguesía.
Entonces está más que claro que el principal “atraso” de los trabajadores está enquistado en las direcciones traidoras que tienen a su frente, que se montan sobre sus justas demandas para someterlas a la patronal y su gobierno hambreador. Que se han negado poner todas sus fuerzas al servicio de conquistar un combate común en Brasil, junto al proletariado y los explotados de Bolivia y Chile.
¡Que la Conlutas y la Intersindical rompan la subordinación a la burguesía y sus instituciones! Hay que romper el pacto social de las centrales sindicales con el gobierno, la patronal y el imperialismo. ¡Dejen de defenderle sus ganancias y llamen ya a un congreso unificado como la única manera para preparar esta pelea! ¡Pongan toda su influencia al servicio de preparar un combate junto al proletariado y la juventud chilena y los explotados de Bolivia que vuelven a sublevarse!
¡Basta de dividir las filas obreras! ¿Por qué el PSTU y el PSOL llaman a presionar al parlamento por un mísero aumento salarial sólo para los sindicalizados, que son la ínfima minoría? ¿Por qué sólo 10% del PIB para educación y el 6% para salud mientras los monopolios y la patronal se llenan los bolsillos como impulsan desde la ANEL y la UNE?
Para luchar como en Chile y Bolivia, hay que forjar la unidad de las filas obreras, de campesinos pobres y estudiantes combativos. Hay que conquistar un pliego único de demandas, que concentre la pelea por las necesidades del conjunto de la clase obrera, de los ocupados y los desocupados, que contemple las necesidades de los campesinos pobres, que contemple el combate por educación pública y gratuita en todos los niveles. Para conquistar esto hay que luchar por tirar abajo a la burocracia de los sindicatos, enfrentar sin contemplación el arbitraje de los sindicatos a manos del Estado burgués y su Ministerio de Trabajo. Lo que está planteado para combatir por todas nuestras demandas, por trabajo, salario, tierra, educación y contra el saqueo imperialista es conquistar un organismo independiente, de autoorganización y que funcione con democracia obrera, con delegados con mandatos revocables, donde no tengan lugar la burocracia pelega, ni el Estado burgués. Así y atacando la propiedad privada de los capitalistas es que conseguiremos la escala móvil de salarios y horas de trabajo de US$3.000 para todos. La conquista y puesta en pie de éste organismo es el que permitirá que combatamos junto a nuestros hermanos Chilenos y Bolivianos en los hechos y no de palabra.
Hay que unificar las filas obreras y convocar ya a un gran Congreso de obreros ocupados y desocupados, campesinos pobres y estudiantes combativos de todas las centrales sindicales.
¡Que la Conlutas y la Intersindical rompan con la burguesía y lo convoquen ya!
Comité por la Refundación de la IV Internacional de San Pablo, Brasil.