Volver al índice La verdad es Concreta

 “¡La verdad es concreta!”
Informe de la minoría de la FLTI sobre la actual situación mundial

Nota: El documento dice que Rusia es un aliado imperialista menor de china: Esta es una posición del CWG. El HWRS no ha tenido todavía hasta el momento una discusión sobre Rusia. Mientras que el HWRS cree que Rusia se está transformando en un sub-imperialismo en su “patio trasero”, o sea, Europa del Este, el HWRS no ha llegado aun a una conclusión en el sentido de que Rusia sea ya un país imperialista en todo el sentido de la palabra. El  HWRS no ha tenido aun la oportunidad de efectuar una discusión exhaustiva sobre este punto.

Este informe se ha escrito para mostrar que a menos que la FLTI COMPRENDA LOS CAMBIOS QUE HAN TENIDO LUGAR EN China, no podremos comprender sus consecuencias para la situación mundial, y en particular para la rivalidad ínter imperialista en este período de crisis que de be llevar a guerras, revoluciones y contrarrevoluciones. La verdad es concreta, decía Lenin, y las más concretas manifestaciones de la lucha de clases hoy en día, como en Irán, Honduras, o Sudáfrica, no pueden explicarse totalmente salvo como refracción de la rivalidad ínter imperialista. Si no podemos analizar en el nivel concreto los determinantes d la lucha de clase en estas situaciones, permaneceremos teóricamente desarmados, y programáticamente debilitados frente a las nuevas guerras y situaciones revolucionarias.

China, con el respaldo de Rusia, es el Elefante Asiático en el bazar. Podemos ver los movimientos alrededor del elefante pero no podemos explicarlos a menos de que veamos a propio elefante. Contra los que dicen que China es todavía un país socialista, tenemos que explicar que es una nueva potencia imperialista y que no podemos defenderla. Mientras que no podemos defender a China como país imperialista,  queremos asegurarle a la mayoría que la minoría no ha cambiado sus posiciones sobre china.  Es decir, todavía creemos que china tiene un carácter dual, como un país imperialista emergente mientras se mantiene como una semicolonia súper explotada por las potencias imperialistas. La minoría no niega la existencia de maquiladoras en China, aunque no queda claro cuántas de ellas son propiedad de los imperialistas occidentales y cuántas son propiedad de capitalistas chinos. La minoría, sin embargo, no piensa que las maquiladoras son el impulso principal a la economía china. Sin embargo si los EEUU ataca e invade China para transformarla en una semicolonia subordinada, la minoría sin vacilar defenderá a China contra el imperialismo yanqui. Las únicas implicancias programáticas que podrían desarrollarse entre la minoría y la mayoría, por ejemplo, es en los casos en los cuales los norteamericanos (o sus aliados) y las tropas chinas se enfrentaran entre sí en Irán o en África sobre el control del petróleo y las materias primas, en otras palabras, sobre esferas de influencia y control imperialistas.  Sin embargo, viendo lo difícil que es para los EEUU mantener simplemente su presencia en Irak y Afganistán/Pakistán, y altamente improbable que estas guerras se desarrollen en el futuro inmediato.
¿Qué queremos decir cuando decimos que china todavía mantiene su carácter de semicolonia? En el resto del artículo nosotros argumentamos y explicamos como la burguesía china pudo mantenerse independiente del imperialismo y acumular capital excedente (plus valía) que le permite transformarse en imperialista. En este sentido China ha llenado las tareas nacionales de la etapa burguesa de desarrollo. Sin embargo, las condiciones del proletariado y el campesinado siguen SINDO las mismas que en otras semicolonias, y en realidad, el proletariado en China sigue sendo todavía uno de los más súper explotados y oprimidos. No queda claro cuánto mejores son las condiciones del proletariado en las empresas de propiedad del  estado en  comparación con las maquiladoras. Pero es seguro que no son suficientes para cambiar su estado de superexplotación. Fue la superexplotación del proletariado chino lo que permitió la sobreacumulación de capital excedente. Así, en este sentido, China sigue siendo una semicolonia, no importa si sus finanzas y los medos de producción estén en manos de la burguesa china o de los imperialistas occidentales. Por esto la minoría no tiene un programa diferente para la liberación de l proletariado chino del programa de la mayoría. Es el programa trotskista para la liberación del proletariado y campesinado más oprimidos, y es esencialmente igual para China, India y el resto de las semicolonias, tomando en cuenta, por supuesto, las variantes nacionales y particulares.

¿Cómo se puede dar cuenta de este fenómeno de que china se haya vuelto imperialista? Tiene que ser su historia como estado obrero deformado y estado obrero degenerado lo que le permite respectivamente a China y Rusia haber evitado ser “recolonizadas” o “redivididas” y lo que las habilita para surgir como potencias imperialistas. Si esto es correcto, entonces nuestro programa para China (cuando lucha por la redivisión del mundo entre los países imperialistas) debe ser a favor de su derrota y para que sus obreros transformen todas las guerras en las cuales China esté involucrada como potencia imperialista en una guerra civil al interior de China. Con la salvedad (como hicimos arriba) de que en caso de una invasión que tenga el objeto de redividir china, volverla al estado de semicolonia y subyugarla militarmente a otras fuerzas imperialistas o un bloque de fuerzas imperialistas, esto cambiaría el carácter de guerra inter imperialista a guerra de subyugación imperialista y requeriría la defensa proletaria de China.
Esta y otras cuestiones del rol expansionista de China solo pueden ser explicadas acudiendo a la teoría leninista del imperialismo. En una economía capitalista global el crecimiento solo es posible por medio de la acumulación del capital. La expansión al exterior para tomar mercados existentes o esferas de interés de potencias imperialistas solo puede ocurrir a expensas de las potencias imperialistas ya existentes. No se trata de que China esté reemplazando a los EEUU o incluso a Francia o Japón, sino que se está expandiendo a expensas de los imperialismos más débe3s. Esto tiene efectos directos sobe los obreros y campesinos sobre cuya plus valía estas potencias están disputando. Si no podemos explicar qué es lo que está impulsando a China en su expansión, estamos teórica y programáticamente debilitados en nuestra lucha contra la superexplotación y opresión de todas las potencias imperialistas.

 

El carácter de la Actual Crisis

La situación actual es una de crisis global de sobreproducción que solo puede ser resuelta por los capitalistas borrando de un plumazo billones de capital financiero de valor inmensamente ficticio, y una masiva devaluación de salarios a través de enormes despidos masivos y gigantescos recortes de salarios. El capitalismo global no es una sola entidad. Es un sistema en el cual las principales clases imperialistas están divididas nación por nación y deben tratar de restaurar su ganancias pasando todo lo que puedan sus costos a los hombros de sus rivales imperialistas y a sus semicolonias y colonias y en última instancia a los trabajadores y campesinos de esos países. Este le da carne y sangre a la consigna de Lenin de que la época imperialista es una de crisis, guerras, revoluciones y contrarrevoluciones.
Puesto que esta es un asevera crisis global de superproducción, que pone en cuestión la supervivencia misma del sistema capitalista, cada potencia imperialista se ve forzada a atacar no solo a sus rivales para descargarles sus costos, sino también los estándares de vida de sus propios trabajadores asalariados, en particular los trabajadores inmigrantes. En esta lucha inter imperialista los estados imperialistas más fuertes con la producción más rentable se vuelven más fuertes y grandes, mientras que los capitalistas menos competitivos se debilitan y se achican. Y por supuesto, cualesquiera sean las potencias imperialistas que salen ganadoras, la clase obrera de todo el mundo en última instancia paga con su trabajo y sus vidas.
La lucha ínter imperialista debe llevar en ultima instancia a una redivisión del mundo de acuerdo al poder económico. Lenin fue muy preciso sobre esto:

”Los capitalistas reparten el mundo, no como consecuencia de su particular perversidad, sino porque el grado de concentración a que se ha llegado les obliga a seguir este camino para obtener beneficios; y se lo reparten "según el capital"; "según la fuerza"; otro procedimiento de reparto es imposible en el sistema de la producción de mercancías y del capitalismo. La fuerza varía a su vez en consonancia con el desarrollo económico y político; para comprender lo que está aconteciendo, hay que saber cuáles son los problemas que se solucionan con el cambio de las fuerzas, pero saber si dichos cambios son "puramente" económicos o extraeconómicos (por ejemplo, militares), es una cuestión secundaria que no puede hacer variar en nada la concepción fundamental sobre la época actual del capitalismo. Sustituir la cuestión del contenido de la lucha y de las transacciones entre los grupos capitalistas por la cuestión de la forma de esta lucha y de estas transacciones (hoy pacífica, mañana no pacífica, pasado mañana otra vez no pacífica) significa descender hasta el papel de sofista.
(V.I.Lenin, El imperialismo, fase superior del capitalismo. Capítulo V. EL REPARTO DEL MUNDO ENTRE LAS ASOCIACIONES DE CAPITALISTAS).

La actual es una crisis por la cual se está poniendo en juego cual será el “orden de picoteo” en la nueva ley del gallinero que surja de la lucha por la redivisión y saqueo del mundo. Los EEUU resultaron los dominadores en el mundo como resultado de la 2da Guerra mundial cuando ganó a las potencias del Eje, ocupando Alemania y Japón, pero también a partir del debilitamiento relativo de Gran Bretaña y Francia. Pero para resultar vencedor los EEUU debieron sellar un pacto con la Unión soviética en la cual la burocracia stalinista se transformó en el verdugo de la revolución mundial a cambio de una zona “de amortiguación” para proteger a la URSS. Le llevó a los EEUU otros 35 años antes de que éste pudieran restaurar el capitalismo en la URSS y China y completar su misión contrarrevolucionaria histórica. Pero en cambio de darle a los EEUU otra nueva cuota de vida, China y Rusia han pateado el tablero y surgido como los principales rivales  potenciales a la hegemonía norteamericana. Esto ha creado enorme confusión en la izquierda, donde la mayoría de los reformistas ven a China como parte de un bloc progresivo con los estados bolivarianos, capaz de presionar al imperialismo yanqui  y llevarlos hacia la izquierda. Esto crea ilusiones en  que las burguesías nacionales populistas y los imperialismos “democráticos” son capaces de superar la crisis del capitalismo sin hacer que los trabajadores paguen el precio. Frente a esta confusión la nueva realidad del surgimiento de China necesita ser explicado sobre la base del método y la teoría de Marx, Lenin y Trotsky.

 

China como una Potencia global emergente

Puesto que la principal diferencia en la FLTI ha surgido alrededor de la cuestión de China, ocupémonos primero de este país. ¿Cómo explicamos el crecimiento capitalista dinámico de China frente a los que es el estancamiento sistémico en las fuerzas productivas a nivel global? ¡Existe algo qu es específico del desarrollo capitalista en China que le permite ser el principal motor del boom capitalista mientras que el resto del mundo está en un pozo? Durante la crisis ha habido una rápida y continuada expansión económica de China. Además esta expansión se ha producido en un momento en el que la mayor parte del resto del mundo estaba o sigue estando en recesión.

  1. Las Inversiones Extranjeras directas han caído por más del 17% durante los primeros 8 meses de 2009: http://timesofindia.indiatimes.com/news/world/china/Foreign-direct-investment-falls-for-11th-month-in-China-/articleshow/5012342.cms  debido a la crisis financiera en los EEUU, Japón y la Unión Europea.
  2. Por lo tanto el flujo de inversiones extranjeras directas hacia China no puede dar cuenta de la creciente participación de China en la acumulación global de capital. Además el “desacople” de china muestra que China no depende del comercio con los EEUU, ni de los bonos del Tesoro yanqui: http://www.rieti.go.jp/en/china/08102901.html
  3. La participación de las exportaciones en el PBI chino es mucho más pequeña de o que muchos en la “izquierda” suponen, siendo menos del 10% y solo da cuenta de alrededor del 25% del crecimiento del PBI chino:  http://www.permanentrevolution.net/entry/2357.
  4. Si un promedio del 60% de las exportaciones a través de todos los sectores son producidas por compañías de propiedad extranjera, esto representa en realidad una parte relativamente pequeña del PBI chino y algo menos del 20% de su crecimiento. http://aede.osu.edu/Programs/Anderson/trade/60AkwoseGu.pdf. ¡Por otro lado, queda claro qua las inversiones extranjeras directas no dan cuenta de más de una pequeña parte del rápido crecimiento de China en los años recientes, y la caída súbita en la entrada de inversiones extranjeras directas y en el comercio en 2008 y 2009 coincide con una duplicación de las inversiones chinas directas en el exterior, en el mismo período! http://news.bbc.co.uk/2/hi/asia-pacific/8306052.stm

Las principales fuentes del crecimiento de China no son las inversiones extranjeras directas sino la mano de obra barata china y las ganancias en aumento. Ver los siguientes datos:”Entre 1970 y 2007 el PBI oficial de la china continental creció a un promedio anual del 9,7% -lo que constituye un récord mundial. En los últimos cinco años China ha crecido como mínimo 11% anualmente en términos reales, en cuanto niveles muy altos de inversión de capital y una población urbana en muy rápido crecimiento han espoleado un crecimiento tremendo. Las proporciones de ahorro e inversión promedio de china entre 1978 hasta 2007 estaban cercanos al 38% del PBI. En 2003 las proporciones subieron en una velocidad sideral, alcanzando un estimado del 51% de PBI el año pasado, mientras que la porción del ingreso que va a parar a manos de los trabajadores cayó de un 51% en 1991 a 38% en 2006, provocando un aumento masivo de las ganancias”
http://www.permanentrevolution.net/entry/2357
Entonces, ¿por qué China sigue en boom en medio de una caída mundial de la economía?
“El los últimos meses, China se ha beneficiado, capitalizando a su favor el caos financiero que ha paralizado las economías “desarrolladas” del mundo, apilando stocks de commodities baratas, sacándose de encima competidores a sus gigantescas compañías  estatales, y adquiriendo aun más bienes extranjeros. Por cierto, con el crecimiento económico de China proyectándose un envidiable 8% para este año, el gobierno de ese país ha podido esperar menos tiempo en promover crecimiento y liquidez inmediatas, y tomarse más tiempo en prepararse para el renacimiento económico que casi seguramente parece ser el destino del gigante asiático.  Al desnudar las falencias del capitalismo de libre mercado al estilo occidental, socavando el poderío económico de los EEUU, y destripando los precios de las commodities, la crisis financiera le ha ofrecido a China la oportunidad perfecta para avanzar en su agenda doméstica. Esa agenda comienza con el recientemente revelado plan de estímulo de 586 mil millones de dólares, un plan principalmente enfocado en infraestructura. Las instituciones financieras chinas tienen poca o ninguna exposición a las cuentas tóxicas de las hipotecas subprime (las llamadas hipotecas basura) que desataron la actual crisis global. Así que en vez de estar obligados a gastar cientos de miles de dólares en el salvataje de sus bancos, China puede elegir desarrollar el estadio en el cual desplegará su futuro poderío económico. Pero antes de poder realizar sus planes para una masiva revitalización y mejoramiento de su infraestructura, China debe hacerse con todas las materias primas cruciales para su ejecución.” http://www.moneymorning.com/2009/01/28/china-commodities/ 

El continuo crecimiento de China, (probablemente cercano al 10% en 2009) mientras el resto del mundo, aparte de India, está o bien estancado o en secesión, ha sido comentado ampliamente en la izquierda académica http://www.japanfocus.org/-Mark-Selden/3105 y la izquierda seudo-trotskista
http://www.permanentrevolution.net/entry/2357.

Aquéllos que piensan que China es un socialismo de estado, o una mezcla de socialismo y capitalismo, le atribuyen la capacidad de evitar los peores efectos de la crisis capitalista. Estos se dividen en dos sectores distintos. Primero, parte de la burguesía imperialista piensa que China es un país comunista totalitario que juega con “reglas diferentes” en relación al capitalismo y por eso mismo está dedicado a la “Larga Marcha hacia los Campos Petroleros” para desafiar y destruir a los EEUU como el bastión del capitalismo de libre mercado:
 .http://business.timesonline.co.uk/tol/business/industry_sectors/natural_resources/article6859993.ece Sin embargo, está claro que una creciente y dominante parte de la burguesía imperialista sabe y reconoce la verdadera realidad. Que China es una potencia imperialista en ascenso que desafía al imperialismo occidental.
 
El Segundo sector pertenece a las burguesías bolivarianas que junto con Chávez ven a china como un principal aliado de un “Socialismo del siglo 21”, cuya expansión es “progresiva” porque financia el “desarrollo” de la globalización desde abajo como en América Latina. Chávez declara abiertamente que Chávez y Venezuela están “marchando juntas hacia el socialismo”. http://www.earthtimes.org/articles/show/288249,we-are-marching-towards-socialism-chavez-tells-china.html
En la extrema izquierda de los Bolivarianos están los ex trotskistas, como la corriente espartaquista (por ejemplo la IBT) que actúan como una cobertura de izquierda para los stalinistas al argumentar que China sigue siendo un estado obrero deformado, a pesar de haber avanzado grandes pasos hacia la restauración capitalista. Para ellos la expansión de China hoy se explica como un aspecto progresivo de la continuación de la propiedad proletaria. La expansión de China es parte del crecimiento de las fuerzas productivas en un estado obrero. Es necesaria una revolución política para evitar que China complete su restauración del capitalismo.

Otros ex trotskistas como la Izquierda Verde australiana argumentan que China es una semicolonia capitalista que pretende mantener su independencia del imperialismo.
“Es claro que China es ahora un país capitalista. Sin embargo, los imperialistas no están totalmente satisfechos.  Las empresas de propiedad estatal siguen siendo dominantes en determinados sectores industriales estratégicos y en el sector bancario. La negativa de China a aplicar en forma plena el modelo neoliberal ha significado que pudo usar los bancos de propiedad del estado para implementar rápidamente medidas de estímulo luego de la crisis financiera global del 2008. Los imperialistas quieren la privatización completa y el total acceso a todas las áreas de la economía. Esto contribuye a la tensión entre los gobernantes de China y los EEUU. Ayuda a explicar la retórica hipócrita de los políticos y los medios de comunicación occidentales sobre la necesidad de la “democracia” en China. El régimen chino quiere mantener un cierto grado de independencia del imperialismo. En el pasado, ha colaborado con el imperialismo en atacar revoluciones del Tercer Mundo, llegando a invadir Vietnam en 1979. sin embargo, en este momento tiene buenas relaciones con gobiernos revolucionarios en Cuba y Venezuela”. http://www.greenleft.org.au/2009/811/41704

Otros ”progresistas” de izquierda dicen que son los poderosos bancos chinos de propiedad estatal centralizada y  las empresas de propiedad del estado las que han sido capaces de compensar por las exportaciones en baja, al revitalizar la economía doméstica. Así, China ha sido capaz de implementar una política anti-cíclica de corte absolutamente keynesiano para protegerse de la recesión global mientras que la versión de Obama de estímulo keynesiano es mil billones de dólares más el salvataje de los bancos y las multinacionales, lo que aumenta aun más la especulación en cambio de la inversión en producción, y favorece además más gastos militares. Los gastos en reforma de salud son frenados porque han generado una reacción racista y derechista que se opone a los gastos sociales. La izquierda reformista es envidiosa y argumenta que los EEUU y la Unión Europea deberían nacionalizar sus bancos y seguir el ejemplo chino.
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=14819 
Todas esas posiciones tienen en común que apuntan a las vastas reservas de capital de China. http://www.rieti.go.jp/en/china/081226-2.html
Son en ultima instancia el resultado de la historia de China como un estado “post-capitalista” que le permite protegerse a sí misma de la exposición plena a las fuerzas que causaron la crisis en la economía capitalista global. Podemos ver que la posición común aquí es que la regulación centralizada del Partido Comunista Chino es lo que le permite a China su expansión. En el lenguaje de los trotskistas, el aspecto que se toma como causa única de crecimiento de China como estado obrero deformado es el rol de la burocracia, no el de la propiedad proletaria.
Para los trotskistas revolucionarios la burocracia es una casta parasitaria que no puede desarrollara las fuerzas productivas en China. Como sostenía Trotsky, la burocracia destruye la economía planificada porque crea escasez y reprime la resistencia de los obreros a la administración burocrática. El plan burocrático debe, por lo tanto, llevar al estancamiento de las fuerzas productivas y así crea la base APRA los privilegios burocráticos. Así la burocracia está obligada a restaurar el capitalismo y transformarse en una nueva burguesía o cesar de existir como una casta privilegiada. Por lo tanto el fenomenal crecimiento de China en los últimos 20 años no puede ser el resultado de la planificación estatal bajo una casta parasitaria, sino más bien la rápida acumulación capitalista en interés de una nueva burguesía nacional.
¿Está China condenada a ser una Gran Semicolonia?
 Entre los trotskistas que acuerdan con que China ha restaurado el capitalismo, muchos piensan que la expansión de China vía su mercado interno y sus exportaciones sirven los intereses de las firmas imperialistas que producen en China para la exportación. La Izquierda Verde Australiana  lo manifiesta así:
“China se ha transformado cada vez más en el principal “taller de cama caliente” de Occidente, para la producción de bienes de consumo baratos, drenando la energía, el agua y otros recursos naturales de China y contaminando su medio ambiente. Las inversiones de las compañías de propiedad china en África están impulsadas ampliamente por una agenda que básicamente busca combustible y minerales que sirvan de insumos para la producción en China de manufacturas producidas por compañías chinas que trabajan como subcontratistas para grandes corporaciones occidentales, donde el grueso de las ganancias va a parar a manos de estas últimas. En 2002, las exportaciones por parte de las subsidiarias chinas de las corporaciones del Primer Mundo, daban cuenta del 25,8% de las exportaciones chinas, mientras que en 1997 era del 20,3%, de acuerdo con el Informe Mundial de Inversiones (WIR) de 2006. Según este WIR 2006, el valor agregado en china por las subsidiarias de las corporaciones del Primer Mundo, llegaban a los U$D 103.600 millones de dólares, y las ganancias brutas (antes de deducir los impuestos, NT)de tales operaciones totalizaban los U$D 22.700 millones de dólares. De acuerdo con un artículo del 29 de noviembre de 2004 del China Business Weekly, la corporación norteamericana Wal Mart, el minorista más grande del mundo, compró un valor de U$D 15 mil millones de dólares de productos de China, la mayor parte a través de una red de 5000 firmas basadas en China. Hoy, Wal Mart sola da cuenta de un tercio de los U$D 60 mil millones de dólares en manufacturas exportadas por China. Sin importar lo grande que sea el porcentaje de trabajo mundial de producción y ensamblaje de baja tecnología que China asuma, las corporaciones imperialistas retendrán en sus manos el monopolio de tecnología superior en las industrias decisivas. Y aunque las compañías chinas están transformándose cada vez más en inversores significativos en los países africanos, la mayoría de las industrias del continente están dominadas por inversiones extranjeras directas de las corporaciones yanquis y europeas. Como hace notar el New York Times del 10 de febrero, ‘China no es todavía una presencia dominante en África. Aparte de la imagen de peso pesado que tiene, China importa menos petróleo africano, invierte menos dinero y gasta menos en ayuda que lo que hacen los EEUU o Europa’. De acuerdo con las cifras más recientes de las Naciones Unidas, el total de inversiones extranjeras directas en África en 2005 sumaban unos U$D 96 mil millones de dólares, de los cuales un 61% era aportado por las firmas Europeas, el 20% por firmas yanquis, el 8% por firmas asiáticas y el 2% por firmas sudafricanas. Del U$D 29 mil millones de inversiones extranjeras directas que ingresaron en África en 2005, sólo U$D 1.200 millones (el 4,1%) venían de China. Tomado de International News, Green Left Weekly número 701 del 7 de marzo de 2007.
http://www.greenleft.org.au/2007/701/36384
Aunque esto es parcialmente verdad (sobre la base de datos de 2006, esto ya está desactualizado) no puede dar cuenta del hecho de que China no encaja con el perfil de una semicolonia. Las semicolonias tienen: 1) déficits comerciales crónicos; 2) déficits de capital; 3) enormes deudas nacionales; y 4) tasas de crecimiento relativamente bajas ya que la plusvalía es bombeada fuera de la economía nacional por el imperialismo. Si la comparamos con México que tiene todos esos rasgos, China es muy diferente.  A pesar de que la plusvalía es bombeada al exterior desde China por las inversiones directas extranjeras imperialistas, sin embargo esto es una parte relativamente pequeña del total de la plusvalía producida en China. El rápido crecimiento de China ha producido un excedente comercial masivo, enorme excedente de capital y un crecimiento anual del PBI que sobrepasa el 10%. El argumento de que los U$D 800 mil millones en bonos del tesoro norteamericano la expone a la dominación de los EE.UU., es ridículo. Japón es segundo con respecto a China en tenencia de bonos del tesoro yanqui con U$D 725 mil millones. Está sujeto a la misma amenaza de devaluación del dólar. Japón podría ser dominado por los EE.UU., pero ¿hace eso de Japón una semicolonia? Una súbita devaluación del dólar podría dañar a China pero eso es poco probable, y en el largo plazo China, como  acreedor, sería la que llevaría las de ganar, de acuerdo al prominente comentarista burgués Nourial Roubini:
“China es un país acreedor con enormes excedentes en cuenta corriente, un pequeño déficit presupuestario, mucho menos deuda pública como porción del PBI que los EE.UU., y un crecimiento sólido. Y ya está tomando medidas en el sentido de desafiar la supremacía del dólar. Pekín ha llamado a establecer una nueva moneda internacional de reserva en la forma de derechos especiales de retiro del FMI (una canasta de dólares, euros, libras esterlinas y yens). China pronto querrá ver su propia moneda incluida en la canasta, así como el yuan se use como medio de pago en el comercio bilateral… Si China y otros países fueran a diversificar sus reservas de divisas saliéndose del dólar – cosa que eventualmente harán – los EE.UU. van a sufrir. Hemos cosechado significativos beneficios financieros por tener el dólar como moneda de reserva. En particular, el fuerte mercado para el dólar les permite a los norteamericanos conseguir dinero prestado a tasas mejores. Así hemos sido capaces de financiar déficits más grandes durante más tiempo y a tasas de interés menores puesto que la demanda extranjera ha mantenido los rendimientos de los bonos del tesoro en un bajo nivel. Hemos podido emitir deuda en nuestra propia moneda más que en una moneda extranjera y de esta forma traspasamos las pérdidas de la caída del valor del dólar a nuestros acreedores. El tener el precio de las commodities expresado en dólares significa que una caída en el valor del dólar no llevó a un aumento en el precio de las importaciones… Este declinar en el valor del dólar podría tomar más de una década, pero también podría suceder aún más rápido si no ponemos nuestra casa financiera en orden. Los EE.UU. deben tomar las riendas en gastos y solicitud de préstamos, e ir tras de un crecimiento que no esté basado en burbujas de bienes y de endeudamiento. Durante las dos últimas décadas los EE.UU. han estado gastando más de lo que ganaban, aumentando sus pasivos con el extranjero y amasando deudas que se han vuelto insostenibles. Un sistema donde el dólar era la divisa global más importante nos permitió prolongar un endeudamiento incesante.
http://www.nytimes.com/2009/05/14/opinion/14Roubini.html

La declinación del dólar en realidad refleja la declinación del imperialismo norteamericano. Los banqueros y los barones petroleros de Medio Oriente ya no comercian exclusivamente con petrodólares. Los petrodólares, por cierto, ya no son más el dios del la compra y la venta de petróleo, y los competidores de los EE.UU. han formado actualmente un “frente único” contra los petrodólares.
“En el cambio financiero más profundo de la historia reciente de Medio Oriente, los países árabes del golfo – junto con China, Rusia, Japón y Francia- están planificando terminar con los negocios petroleros en dólares y moverse en cambio a una canasta de divisas que incluyan el yen japonés, el yuan chino, el euro, el oro y una nueva moneda unificada que planean emitir las naciones del Consejo de Cooperación del Golfo que incluye a Arabia Saudita, Abu Dhabi, Kuwait y Qatar.
“Ya se han mantenido reuniones secretas entre los ministros de finanzas y los directores de los bancos centrales de Rusia, China, Japón y Brasil para trabajar en el diseño de este plan, lo que significará que el precio del petróleo ya no se expresará más en dólares”
http://www.independent.co.uak/news/business/news/the-demise-of-the-dollar-1798175.html

Como ya hemos hecho notar, a pesar de la caída en inversiones directas extranjeras en la actual crisis, a pesar de la devaluación de las inmensas reservas chinas en dólares, la expansión china continúa. China no solamente está impulsando su crecimiento por el medio billón de dólares de estímulo al gasto interno. En medio de la recesión mundial, ha dado “un gran salto adelante” en inversión extranjera, o sea, en exportación de capital, la característica fundamental del imperialismo. 
Lo que esto significa es que China no sólo tiene suficiente excedente acumulado para gastar en la infraestructura interna, gastos sociales para los desocupados, etc.; ha acumulado excedente en las ganancias de las empresas de propiedad del estado masivas y en su Fondo de Capital Soberano, que le permiten expandir rápidamente sus inversiones extranjeras ya sea como inversiones extranjeras en el exterior en compañías extranjeras, tales como joint ventures -  como la que ha firmado con Venezuela para la extracción de petróleo- y préstamos a cambio de petróleo en una cantidad de países. Como veremos más abajo, este es capital financiero chino, no es inversión extranjera directa de otros países que usan a China como testaferro en la reexportación de capital.

 “En 2002, la inversión china en el extranjero era sólo de U$D 2.500 millones. Para 2007 la cifra había alcanzado los U$D 18.600 millones, lo que se aumentó a más del doble en 2008 hasta llegar a los U$D 52.200 millones. Standard Chartered estima que la inversión solo para este febrero fue de U$D 65.000 millones. El banco predijo que las inversiones directas extranjeras de China en el exterior van a alcanzar los U$D 150-180.000 millones, comparados con un ingreso de inversiones directas extranjeras de U$D 80-100.000 millones. De acuerdo con el WIR 2008 de las naciones unidas, sólo los EE.UU., Gran Bretaña, Alemania, Francia y España invirtieron más de U$D 100.000 millones en el exterior en 2007. En 2008 el acumulativo de inversiones directas extrajeras chinas en el exterior era nada más que el 0.6% del total mundial, pero podría aumentar rápidamente. China tiene la tasa mundial más alta de ahorro (alrededor del 50% del PBI, comparado con alrededor del 25% de Japón); enormes excedentes de cuenta corriente (más del 10% del PBI en 2008, comparado con el récord de Japón de un 4,3% en 1983) y las reservas más grandes del mundo en divisas por un total de U$D 1.950 billones.
http://www.wsws.org/articles/2009/may2009/chin-m19.shtml
En otras palabras, China ha transformado la crisis del capital financiero yanqui y europeo y la recesión mundial en una oportunidad para exportar su propio capital financiero y para establecer sus esferas de influencia imperialistas. Como resultado, China está entrando ahora directamente en competencia con las potencias imperialistas existentes como un imperialismo emergente, en particular planteando un desafío muy importante a los EE.UU., Gran Bretaña, Alemania Francia y Japón. ¿Qué es lo que explica esta asombrosa performance cuando el resto de los estados imperialistas están en recesión o en estancamiento?
La respuesta puede hallarse volviendo al punto destacado de que el secreto del “éxito” chino descansa en sus bancos estatales altamente centralizados y sus empresas de propiedad del estado que pueden actuar para aprovecharse de la recesión global. Y mientras que nosotros sostenemos que China ya no es un estado obrero deformado, decimos que su “ventaja” es un legado de la historia de China como estado obrero deformado. En otras palabras, si China no hubiera sido un estado obrero deformado, nunca se hubiera podido transformar en un país capitalista dinámico.  Su destino hubiera sido ser dividida y gobernada por los imperialismo desde comienzos del siglo XX hasta comienzos del siglo XXI. Como todas las demás semicolonias, China nunca hubiera estado en la posición de acumular suficiente capital como para forzar a su clase dominante a exportar capital financiero excedente y emerger como una nueva potencia imperialista.
Esto sería lo que los trotskistas esperarían sobre la base de la teoría leninista del imperialismo que en la época del imperialismo – la etapa superior del capitalismo- hablaba de que las potencias imperialistas competían en re-dividirse el mundo. Nuevas potencias imperialistas sólo podrían surgir sobre la base de expandirse en las partes del mundo todavía no dominadas por otras potencias imperialistas. Una vez que el mundo fue dividido, los imperialistas sólo podrían avanzar redividiéndolo a expensas de otras potencias imperialistas. Japón lo hizo a expensas de otras potencias imperialistas, principalmente Gran Bretaña y Francia. Y a Japón se le hizo pagar el precio por su expansión, derrotándolo en la guerra y subordinándolo a los EE.UU.  Así, mientras las potencias imperialistas pueden ganar o perder en guerras imperialistas, existe un acuerdo general en que no hay posibilidad de que colonias y semi-colonias oprimidas por una u otra potencia imperialistas puedan  transformarse por medio de revoluciones nacionales en  potencias imperialistas. Por lo tanto, si uno ignora las características especiales de los antiguos estados obreros deformados se puede fácilmente concluir que en la época del imperialismo no hay espacio para que emerjan nuevas potencias imperialistas. Dos guerras mundiales  fueron prueba de la corrección de esta teoría.
Caracterizar a China hoy como imperialista parece contradecir la lógica de la teoría leninista del imperialismo que establece que ninguna colonia o semi-colonia puede hacer una revolución democrática nacional y surgir como una nueva potencia imperialista.
Sin embargo, si se puede probar que China hizo efectivamente su revolución nacional y ganó su independencia como estado obrero deformado, y que la restauración del capitalismo no provocó que perdiera esa independencia, entonces no hay contradicción con la teoría leninista. Encontraremos que la esencia de su teoría explica la aparente anomalía de que un ex estado obrero haya podido hacer lo que de otra forma sería imposible, transformarse en una nueva potencia imperialista.
La Ley del Valor (Lo que ignoran las corrientes Espartaquistas)
Lo que distingue a los estados obreros deformados de las colonias o semicolonias capitalistas es su relativo asilamiento e independencia del mercado global capitalismo. De esta forma. Los estados obreros deformados han sido “compartimentados” por revoluciones que derrocaron las relaciones sociales capitalistas, poniéndolos por fuera de las esferas imperialistas de influencia. Por supuesto su aislamiento significa que no escapan enteramente del capitalismo. Este los oprime indirectamente por medio de frenar su desarrollo de las fuerzas productivas por medio de nuevas tecnologías. Pero por definición los estados obreros deformados están aislados de los efectos directos de la ley del valor. Los precios de producción de los bienes y servicios producidos por el estado no están determinados por el valor de la fuerza de trabajo como es el caso del mercado capitalista. Los precios están determinados por un plan.
Que ese plan esté bajo el control de la democracia obrera o de una casta burocrática hace una enorme diferencia. En el primer caso los precios se usan para señalar el monto de trabajo necesario que los obreros deciden democráticamente, debería usarse para producir bienes y servicios que satisfagan sus necesidades. En el segundo caso la fuerza de trabajo es asignada para producir bienes y servicios que favorecen el consumo de lujo de la burocracia y no el de las necesidades de los obreros. Las fuerzas productivas se estancan y son relativas a un plan democrático destruido (despilfarrado). Pero ambos casos, la economía planificada desarrolla las fuerzas productivas en mayor grado de lo que es posible en una semi-colonia donde la producción es controlada por una división del trabajo impuesta por el imperialismo. Una economía planificada tal requiere un proceso productivo centralizado y un estado centralizado. De aquí los orígenes del estado centralizado fuerte y de  las empresas de propiedad del estado en los estados obreros deformados.
La revolución china en 1949 fue una revolución nacional -dirigida por un ejército stalinista campesino aislado de la clase obrera- que fue forzada a seguir adelante hasta transformarse en una revolución socialista (deformada) porque la débil burguesía nacional estaba alineada con el imperialismo y era incapaz de completar las tareas nacionales. Pero desde el principio los campesinos y obreros de base nunca tuvieron el control de la revolución, lo que llevó a que la forma del estado obrero que surgió fuera “deformado” o burocratizado desde el nacimiento. La economía planificada bajo el control de la burocracia del partido desarrolló las fuerzas productivas más allá de lo que hubiera hecho una semi-colonia pero nunca hasta el punto de que pudiera igualar al imperialismo capitalista. Sumándose al plan burocrático, el aislamiento de la economía del mercado mundial evitó que adquiriera nueva tecnología para aumentar la productividad del trabajo de otra manera que no fuera aumentando su intensidad.
El estancamiento resultante significó que los privilegios de la burocracia que vivía una existencia parásita aprovechándose del trabajo de los obreros se vieran amenazados. Esto llevó al partido comunista a reintroducir los derechos de propiedad privada (una especie de NEP) en la agricultura para estimular la producción y de aquí su participación en el plusproducto. De esta forma la Ley del Valor fue plantada en el campo. La Ley del Valor se extendió a la industria y al comercio y causó una restauración floreciente del capitalismo alrededor de 1992. Como ya había predicho Trotsky la forma del capitalismo que es restaurado en un estado obrero deformado probablemente será un capitalismo de estado que use la maquinaria estatal existente y las empresas de propiedad del estado para reproducir la producción de plusvalía y de ganancia. Lo hace permitiendo que la Ley del Valor (el mercado) determine los precios en cambio de que lo haga el proceso de planificación. La entrada de China a la OMC en 2001 marcó su entrada plena en la economía mundial capitalista.
Para recapitular:  China como estado obrero deformado se “compartimentó” de la economía capitalista y desarrolló las fuerzas productivas internamente más allá de lo que es posible a una semi-colonia oprimida por el imperialismo. Sin embargo su aislamiento la llevó al estancamiento económico y el partido comunista planificó la restauración del capitalismo para estimular el crecimiento y la transformación de la burocracia parasitaria que dependía de su control sobre el plan en una nueva burguesía nacional en una economía capitalista restaurada. Así, con este argumento el capitalismo que es restaurado en un ex estado obrero, tiene características especiales que son fundamentales para permitirle escapar al destino de una semicolonia capitalista y parta surgir como una nueva potencia imperialista.
El legado chino fue por lo tanto un estado fuertemente centralizado y empresas de propiedad del estado masivas bajo el control de una nueva y relativamente unida burguesía nacional. El retorno de China a la economía mundial capitalista fue administrado en etapas de forma que la nueva burguesía retuvo su independencia de todas las potencias imperialistas. En tanto que los imperialistas intentaban usar a China como una semicolonia para relocalizar sus maquiladoras usando la fuerza de trabajo barata de China, la clase dominante china retuvo el control de los sectores estatales clave de la economía y restringieron la libertad de ingreso de las inversiones extranjeras directas y en particular de los grandes bancos imperialistas. El ingreso de las inversiones directas extranjeras se alentó como forma de impulsar el desarrollo del capitalismo chino sin que la burguesía nacional china perdiera el control sobre la propiedad y el control de los medios de producción. El éxito de China en esta transición es visto ahora con envidia por la dirigencia rusa que abrió su economía al imperialismo y ahora quiere recobrar el control sobre la economía aprendiendo las lecciones de la transición china con un estado fuertemente centralizado.
“En realidad los rusos no expresan deseos de retornar al comunismo como una ideología marxista leninista de largo alcance, sea en su versión soviética o la mucho más atenuada de Pekín. Lo que ellos admiran, parece ser, es la habilidad china de usar un sistema de partido único para mantener un férreo control sobre el país mientras que impulsan aún así, un crecimiento económico significativo. Es una vuelta de tuerca que resuena, dado que los comunistas chinos se inspiraron en los soviéticos, antes que los dos lados tuvieran una prolongada ruptura. Para los rusos, lo que importa son los senderos divergentes de ambos países en décadas recientes. Están agudamente concientes de que incluso aunque Rusia haya soportado muchos días oscuros en su transición a una economía de mercado, China parece haber llevado adelante un cambio bastante similar con más ingenio. Los rusos también parecen casi avergonzados de que su economía sea altamente dependiente del petróleo, el gas y otros recursos naturales como si Rusia fuera una nación del tercer mundo, mientras que China sobresale en la manufactura de productos industriales buscados por todo el mundo”.
http://www.nytimes.com/2009/10/18/world/europe/18russia.html?th=&emc=th&pagewanted=all
En otras palabras, EE.UU. y otras potencias imperialistas no pudieron “repartirse” o “redividirse” una China capitalista restaurada en esferas de influencia propias. La nueva burguesía china retuvo el control de la economía nacional y pudo usar el estado centralizado para monopolizar el proceso de acumulación de capital sobre la misma base que las potencias imperialistas existentes. Esto es, operó sobre la base de la Ley del Valor que establece los precios en términos fuerza de trabajo, pero en realidad extrae superganancias y renta monopólica por su propia cuenta, el rasgo definitorio del imperialismo. Explayémonos en este punto.
Super Ganancias y Renta Monopólica
Para Lenin el imperialismo se caracteriza por el monopolio que en último análisis extrae súper ganancias en la forma de renta monopólica. Marx definió la renta monopólica como la diferencia entre el precio de producción y el precio de mercado donde este último está determinado por unas pocas empresas que actúan como un cartel o trust, o sea, un monopolio. Este concepto simplifica nuestra comprensión de las superganancias que surgen de la así llamada fuerza de trabajo barata (“semi-esclava”) así como el saqueo de materias primas y fuentes de energía. El precio de producción consiste de costos de fuerza de trabajo, materias primas, etc., más las ganancias promedio donde la competencia permite una redistribución de la plusvalía. Esto es, en la época del capitalismo competitivo, el precio de producción refleja la competencia donde las ganancias promedio resultan de un proceso de igualación de las ganancias  desde los productores menos eficientes a los más eficientes, dado que existe suficiente demanda.
El monopolio imperialista termina con la competencia al nivel del mercado ya que unas pocas firmas controlan los precios bloqueando la capacidad de las firmas más eficientes de rebajar sus precios. Los precios de producción ahora incluyen no la ganancia promedio resultante de la igualación sino de un precio monopólico. La “igualación” de los precios se hace por medio de “fijar” un precio por adelantado antes de la producción y no por medio del mercado luego de la producción. Esta es la razón por la cual lenin observó que la época imperialista está dominada por los monopolios donde unas pocas grandes firmas –cartels, trusts, monopolios- establecen los precios mundiales en varios sectores de la producción tales como petróleo, acero, ferrocarriles, etc.
Aquí se hace necesaria una corta digresión para distinguir entre el monopolio imperialista y el así llamado monopolio de planificación estatal en los estados obreros deformados. Mientras que el aparato estatal central pude en verdad ser formalmente el mismo, como el Partido Comunista es como una una gigantesca firma monopolista planificando o fijando precios, la Ley del Valor separa y divide estas dos formas en su esencia. Un monopolio socialista ideal (por ejemplo, en un plan obrero democrático) establece los precios sin ninguna referencia a la Ley del Valor. Los precios son solo un medio de distribuir la fuerza de trabajo en diferentes ramas de producción para satisfacer colectivamente determinadas necesidades. El monopolio capitalista, sin embargo, determina las superganancias calculando la renta monopólica como un valor que excede el precio de producción “real” de mercado establecido por la Ley del Valor. Por “real” quiero decir que el monopolio busca los costos de mano de obra y materias primas más bajos (este es el motivo por el cual se colocan inversiones directas extranjeras en colonias y semicolonias) de forma que el exceso de precio de producción de monopolio sobre el precio real de producción (tomando en cuenta la competencia) es el más grande posible. Sin embargo, cuando se trata del cambiante carácter de clase del estado central, se t vuelve un tema relativamente simple cambiar el monopolio estatal sobre la asignación de trabajo de los obreros en un Estado Obrero deformado como China al monopolio de valor producido en una economía capitalista.
Si el argumento arriba explicado es correcto, China ha sido capaz de uysar su legado como estado obrero defrmado para convertir su aparato de estado centralizado en un estado capitalista monopólico para escapar de la atrampa de partición semicolonial, opresión y superexplotación por parte de las potencias imperialsitas existentes. Lo ha hecho por medio de monopolizar tierra que permanece nacionlizada y por medio de regular muy fuertemente las inversiones directas extranjeras en términos tanto absolutos como relativos en cuanto a compartir el valor producido en China. Así, la ley de Joint Equity Ventures (sociedades mixtas) de 2001 (Nro. 48) establece los criterios básicos sobre los cuales las inversiones extrajeras directas entran en China. La Inversiones extranjeras directas operan bajo “licencias de negocios” bajo la ley china y pueden ser “nacionalizadas mediante un pago compensatorio”. Generalmente las inversiones directas extranjeras compartidas en las Joint Ventures se limitan a menos del 25%. Sin embargo, la ley de Inversores Extranjeros del 2000 permite un 100% de inversiones extranjeras directas en compañías que cumplen los criterios de “cooperación económica”, “intercambio tecnológico” y “orientación a la exportación”.
El estado retiene un control monopólico sobre sectores clave de la industria, la energía y la banca a través de sus Empresas de Propiedad del Estado y sus Bancos Estatales. Típicamente, las Empresas de Propiedad del Estado no le entregan sus ganancias al estado sino que las acumulan para psterior reinversión.  ¿Las Inversiones Directas Extranjeras comparten este botín?  La parte correspondiente de las Inversiones Directas Extranjeras en las empresas de propiedad del estado se limita a alrededor del 20%. El hecho de que las inversiones directas extranjeras no controlan las empresas de propiedad del estado se confirma por los intentos de bloquear su aparopiación por parte de firmas yanquis establecidas y otras firmas monopólicas. Por ejemplo, la tercera empresa de propiedad del estado en el ranking de empresas petroleras y de gas y mayor operadora off-shore, CNOOC, licitó para comprar una importante empresa petrolera de los EEUU, la Unocal en 2005, pero fue rechazada porque los políticos de los EEUU temían perder una petrolera yanqui importante como Unocal (que tiene el rol principal en el oleoducto que se planea hacer pasar a través de Afganistán) a manos de una empresa 100% de propiedad del estado chino
http://www.redorbit.com/news/general/194745/cnooc_withdraws_185b_offer_for_unocal/index.html
 Es interesante notar que un comentarista conservador norteamericano señaló la hipocresía de este rechazo. Cualquier apoyo monopólico de estado que hubiera ganado CNOOC en el proceso de esta adquisición hubiera sido igualado por las grandes corporaciones petroleras yanquis, incluyendo a Chevron, que fue el comprador preferido de Unocal a un precio menor al ofrecido por los chinos. Parece que las empresas chinas de propiedad del estado no “juegan de acuerdo a reglas distintas” sino por las mismas reglas del imperialismo monopólico estatal! http://www.scribd.com/doc/14495018/The-Downward-Flow-a-Business-Perspective-of-the-Failed-CNOOC-Unocal-Deal
Los grandes bancos internacionales no son dueños de China.
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=14819

La mayor participación “occidental” es el 20% de acciones del Banco de América en el Banco Chino de la Construcción (CCB). Pero por supuesto, esto no puede dar una participación de control en un banco de propiedad predominantemente  estatal: “el CCB, con patrimonio que totaliza aproximadamente los U$D 1.100 billones, es el segundo banco más grande de China.2 El gobierno de China es propietario aproximadamente del 57,0% de las acciones del CCB.3 Bank of America Corporation4 y Temasek Holdings, un fondo soberano de propiedad del gobierno de Singapur, son propietarios del 19.1 y el 5.7 por ciento, respectivamente, de las acciones del CCB. Ningún otro accionista tiene más que el 5 por ciento de las acciones del CCB.5 http://www.federalreserve.gov/pubs/bulletin/2009/legal/q408/order12.htm

China acumula su capital por su porpia cuenta y tiene un Fondo soberano masivo que no necesita tomar grandes préstamos de bancos internacionales. Posee un 10% de Morgan Stanley y está buscando comprar hasta un 49%
http://business.globaltimes.cn/china-markets/2009-06/434144.html Tiene participaciones en otros bancos y fondos de inversión tal como un 10% de participación en el fondo de inversión privado Blackstone. Tal como hemos anotado China es un importante acreedor de los EEUU con alrededor de U$D 800.000 millones en bonos del tesoro yanqui y otras acciones que crean un fondo soberano potencial para inversiones extranjeras directas.
 ¿Es China solo una gigantesca maquiladora para los imperialistas extranjeros? No. China nunca fue simplemente una maquiladora.
1) Hemos visto que las exportaciones solo dan cuenta de alrededor del 25% del crecimiento del PBI Chino.
2) Casi la mitad de las inversiones extranjeras directas en China se originan en Hong Kong y la mayor parte de los mismos es capital chino que “da una vuelta en calesita” para aprovechar las ventajas de exenciones impositivas para los importadores. [La proporción se desconoce, pero las compañías extranjeras no obtienen ninguna ventaja escondiendo sus inversiones extranjeras directas haciéndolas pasar por originadas en Hong Kong, por ejemplo, la siguiente fuente mayor de inversiones extranjeras directas es Taiwan. La reciente eliminación de exenciones impositivas puede hacer que el capital chino deje de dar la vuelta en calesita a través de Hong Kong].
3) Mientras que el imperialismo yanqui, europeo y japonés se benefician de las inversiones directas extranjeras y la importación de productos baratos de china, sus ganancias provienen de las exenciones impositivas y la mano de obra muy barata, más que de cualquier ventaja que les pueda dar comprar insumos chinos. 
4) Los industriales chinos no venden insumos baratos a los exportadores extranjeros. Un análisis reciente mostró que las ganancias de china a partir de sus inversiones directas extranjeras en minas de cobre en la República Democrática del Congo fueron más altas que las de la gigantesca firma minera yanqui Freeport. http://heartofdiamonds.blogspot.com/2009/05/china-gains-congo-loses-in-mine-deal.html
5) Las superganancias de las inversiones directas extranjeras en el sector industrial de exportación de China dependen por lo tanto de la mano de obra superbarata y las exenciones impositivas que no representan una importante sangría de las superganancias del capitalismo monopolista de estado chino.

Si este no fuera el caso, entonces ¿cómo se puede explicar la rápida acumulación de capital en China? Esta sangría sobre las superganancias potenciales de China podría ser grande con las inversiones extranjeras directas en Joint ´ventures donde los inversores extranjeros tienen una participación igual y producen para el mercado chino. Por ejemplo, la General Motors tiene una sociedad 50/50 con la empresa propiedad del estado Shanghai Automotive Industry Corporation (SAIC).  Pero este reparto igualitario de beneficios es un intercambio por beneficios a largo plazo que fluyen de “derrames” en nuevas tecnologías que resultan de las Joint Ventures en el mercado doméstico. Irónicamente, ¡la compañía madre de GM es actualmente propiedad del Tesoro yanqui en un 61%, un 17% pertenece al sindicato UAW, y un 11% al estado Canadiense, luego de haberse acogido a una convocatoria de acreedores por su quiebra inminente (el llamado “capítulo 11 de la Ley de quiebras yanqui)!  Así que el fuerte crecimiento de GM que se espera en China para 2009 ayudará a rescatar a GM de los EEUU pero también acrecentará el porcentaje de ganancias que le corresponde a su asociada, la empresa propiedad del estado SAIC. http://online.wsj.com/article/SB10001424052748704107204574472474011172820.html
Así que mientras que este tipo de joint venture puede acrecentar la tajada de ganancias de las inversiones extranjeras directas que producen para el Mercado interno, es todavía un pequeño porcentaje del total de las inversiones extranjeras directas y no prueba que China sea una semicolonia. Por el contrario, GM y SAIC han establecido ahora una joint venture para producir autos en la India. http://online.wsj.com/article/SB10001424052748704112904574476831222511364.html

 

Dos Bloques Imperialistas Opuestos

La capacidad de China para zafar de esta depresión usando su capital excedente en la forma de fondos estatales soberanos y excedentes de las empresas industriales estatales para invertir en expansión de inversiones directas extranjeras en energía, intercambios de dinero en efectivo por petróleo, etc., en Asia, Latinoamérica y África, prueba que ellos están en una excelente posición para competir con éxito y desplazar las potencias imperialistas arruinadas cuyos sectores financieros han tenido que recibir un salvataje por medio de la creación masiva de deuda del estado. Esto significa que los puntos más importantes de conflicto en momentos que los imperialismos se debaten por cabalgar esta crisis se darán entre el bloque imperialista de los EEUU y el nuevo bloque imperialista basado en el imperialismo chino emergente.
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=15732

El ascenso de China (apoyada por Rusia) no s solo un problema para os EEUU, es también un gran problema par alas demás potencies imperialistas, en particular para Gran Bretaña, Francia, Alemania, Japón, España y Australia, porque estos están en mayor o menor medida subordinados a los EEUU y son los que más probablemente perderán con el ascenso de China y Rusia. Pero la vieja rivalidad entre Europa y los EEUU no se ha desvanecido. No está claro que irán a hacer Francia y Alemania a medida que aumenta la tensión entre los EEUU y china. Francia tiene un pacto temporario con los EEUU en relación a Irán, mientras que está haciendo tratos con China en Venezuela. Alemania puede disparar para cualquier lado. Pareciera estar en el campo de los EE.UU., mientras que hace acuerdos con Rusia a espaldas de los EE.UU. Alemania acaba de hacer un acuerdo con Rusia por el oleoducto que irá directamente desde Rusia a Alemania. Es el Llamado Nevo oleoducto de la corriente del Norte (The new Nord Stream pipeline) que viajará más de 750 millas por debajo del agua, desde Vyborg, Rusia, hasta Greifswald, Alemania, salteándose a los ex estados soviéticos y estado satélites de la URSSm ki qye ke darña a Rusia una línea de suministro por separado hacia Occidente, en particular, con Alemania. De acuerdo con el New York Times: “Actualmente, el gas ruso debe ser bombeado a través de Europa del Este por gasoductos que llegan hasta Europa Occidental Si Rusia cierra el gas para presionar un vecino en el este, esto se siente en los países más poderosos y ricos de occidente, donde produce fuertes protestas.
 “El nuevo Nord Stream pipeline cambiará esa ecuación.
al viajar más de 750 millas bajo el agua, desde Vyborg, Rusia, hasta Greifswald, Alemania, salteando los antiguos estados satélites y soviéticos, y dará a rusia una línea de suministro separada hacia occidente. Como resultado, muchos expertos en seguridad y funcionarios del Este Europeo dicen que Rusia tendrá más oportunidades de jugar su política hacia sus vecinos a través del control de los gasoductos / oleoductos” http://www.nytimes.com/2009/10/13/world/europe/13pipes.html?_r=1

Así que el gas fluirá a Alemania sin pasar por los países del este Europeo., tales como Ucrania, etc. Alemania tendrá un trato especial con Rusia respecto al suministro de gas, mientras que Rusia puede usar el Viejo oleoducto/gasoducto para controlar su patio trasero (cortar el suministro a Europa del Este si es necesario, mientras que Alemania lo seguirá teniendo). Aunque por ahora la mayoría de los imperialistas europeos están alineados detrás de los EEUU, esto puede cambiar y hasta cierto punto ya está cambiando. Alemania siempre ha tenido estrechas relaciones con Rusia, y a medida que la tensión entre los países imperialistas aumente no hay razón por la cual Alemania no pudiera unirse al bloque China-Rusia. A medida que la superproducción se haga más y más aguda, será difícil predecir de qué lado elegirá estar el imperialismo francés. Por el momento defiende sus intereses en Irán alineándose detrás de los EE.UU., pero al mismo tiempo la CNPC china es parte de una Joint Venture con total (Francia) y Venezuela. En última instancia no es asunto nuestro predecir exactamente cómo se alinearán los diferentes bloques imperialistas uno en contra de otro en el futuro.
Aunque los EE.UU. han rechazado las propuestas de compra de las empresas chinas propiedad de su estado por las firmas yanquis (como fue e caso de Unocol) China ha aumentado sus inversiones en Australia (por ejemplo en Río Tinto y BHP) donde la propiedad china podría ver al imperialismo australiano convertirse en un subordinado a china más que a los EE.UU. Japón, actualmente la economía imperialista número 2 del mundo por PBI, está siendo sobrepasada por China.

“Durante años, Japón se ha venido preparando para el día en que será eclipsado económicamente por China. Pero como resultado de la desaceleración global, la dificultad de Japón para manejar su economía y el ascenso de China –en vívido despliegue el jueves pasado mientras Pekín celebraba el 60 aniversario de la fundación de la República Popular- ese día puede estar más cerca que lo que cualquiera haya predicho.
A pesar de que los recientes vaivenes agudos en las divisas pueden dilatar el momento de la aceptación del hecho, muchos economistas esperan que Japón ceda su lugar como la economía segunda más grande del mundo en algún momento del año que viene, lo que significaría unos cinco años antes de lo que se había pronosticado.
En juego está algo más que los derechos de primacía regional: el cambio de fortuna traerá un final para un orden económico global que ha prevalecido por 40 años, con ramificaciones a través de escenarios tales como comercio, diplomacia y hasta poderío militar. El ascenso de China podrá acelerar la declinación económica de Japón a medida que aquél país capture los mercados de exportación de >Japón, y a medida que la aplastante deuda nacional Japonesa aumente y aumente cada vez más su proporción de población anciana lo que lo vuelve cada vez menos productivo, con un efecto de espiral descendente”
http://www.nytimes.com/2009/10/02/business/economy/02yen.html?th&emc=th

Esto significa que esta crisis es del tipo que verá a algunas potencies imperialistas declinar y a otras luchar por su supervivencia, así que las apuestas son altas y las consecuencias para las masas explotadas inmensas. Cada potencia imperialista al intentar forzar a sus rivales a someterse, también tira para abajo los salarios y las condiciones de vida de su propio proletariado y lo recluta como carne de cañón en sus aventuras militares. Son los imperialistas más débiles los que tienen que pasarle la factura de sus costos más altos a sus propios trabajadores o arriesgarse a la extinción. De esta forma Gran Bretaña, España, Dinamarca y Australia junto con numerosos otros estados semicoloniales y clientes le ofrecieron tropas a la invasión yanqui y ocupación de Irak con la esperanza de que los EE.UU. pudieran protegerles sus status imperialistas. Japón ha mandado las así llamadas “tropas no combatientes” a Irak y suministrado soporte logístico para la guerra de Afganistán. Francia y Alemania se rehusaron a participar en la guerra de Irak. Alemania también ha sido renuente a poner tropas en la línea de combate en Afganistán, mientras que Francia recién acaba de volver a unirse a la OTAN como miembro pleno luego de 30 años, aunque ya había enviado alrededor de 2000 tropas de combate a Afganistán desde el 2000.
http://www.rpfrance-otan.org/article.php3?id_article=447

Sin embargo, no hay ninguna garantía de que estos rivales de los EE.UU. vayan a ganar ninguna ventaja o de que los socios menores imperialistas de los yanquis vayan a sobrevivir vendiendo las vidas de sus soldados. No fue por accidente que otra potencia imperialista menor subordinada a los EE.UU.,Grecia, enfrentando la bancarrota, tratara de imponer un programa de austeridad masivo a sus trabajadores a fines de 2008, y tuviera entonces que enfrentarse con un levantamiento. Es el imperialismo francés, ahora debilitado y en una alianza temporaria con los EE.UU. el que ha venido quedándose atrás en sus reformas de mercado, lo cual significa que para restaurar su competitividad tiene que atacar las conquistas históricas de sus trabajadores y se encuentra enfrentando huelgas y ocupaciones de fábricas en casa y semi insurrecciones en las Antillas. A pesar de un cortés pacto de no agresión que vio a Francia observar las sanciones yanquis a Irán, la rivalidad entre Francia y los EE.UU. continúa en enfrentamientos por interpósita persona como vimos en Madagascar, una antigua colonia francesa, que cayó bajo la influencia de Corea del Sur, un testaferro de Japón y los EE.UU., pero que se encontró con una insurrección en la cual se unieron obreros, campesinos y la base del ejército. De la misma forma la rivalidad entre los EE.UU. y Rusia por el control del Cáucaso, rico en petróleo, detonó la guerra sobre Ossetia del Sur y Abjasia a expensas del pueblo de ambos lados que fueron usados como carne de cañón en esta guerra. En América Latina, la francesa Total está ahora en joint ventures con empresas de propiedad del estado chinas para desarrollar el petróleo pesado del Orinoco en Venezuela, lo que puede hacer que el pacto temporario entre EE.UU. y Francia caiga en pedazos.
Pero mientras cada una de las potencias imperialistas menores está ahora luchando para retener su porción en el mercado mundial, son los EE.UU. los que tienen más para perder a causa del ascenso de China respaldada por Rusia. Esto es lo que explica la agresión militar de Obama hacia Afganistán, su bombardeo de Pakistán, su respaldo al Africom en Ghana, su continua presión sobre Irán, su complicidad en el golpe respaldado por los EE.UU. en Honduras (Cuba es por supuesto un gran factor aquí), etc. Todas estas son muestras del uso de EE.UU. de su enorme superioridad militar para apoderarse de territorio y dominar esferas de influencia que son vitales para futuros suministros de materias primas, en particular petróleo, gas y minerales. Los EE.UU. se encuentran ahora con que no son sus rivales históricos, reducidos actualmente a potencias secundarias, las que le compiten fundamentalmente, sino China con el respaldo de Rusia. En cambio de quebrar en partes a la vieja Unión Soviética y a la República de China, estos estados permanecen relativamente intactos bajo fuertes regímenes estatales militarizados. Los mismos retienen el control sobre sus antiguos territorios de su época de estados obreros (degenerado/deformado) que comprenden la mayor parte de Asia Central (o Eurasia) la cual se está transformando rápidamente en el mayor campo de batalla entre los dos bloques imperialistas.
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=15686

 

La batalla por África
Un segundo campo de batalla donde la competición por petróleo y minerales sobrevuela en forma amenazadora es África.
Los principales rivales ya no son Inglaterra y Gran Bretaña sino EE.UU. Gran Bretaña y Francia todavía tienen enormes inversiones en África y también tienen bastante que perder con respecto a China. Pero los principales perdedores serán los imperialistas menores tales como Portugal y Bélgica de cuyas esferas de influencia se está apoderando China. Los que juegan roles de apoyo secundario son los rusos del lado de China e Israel del lado de EE.UU. Ya está bien avanzada la nueva rebatiña por África. Cada rival intenta usar su influencia económica y política para ganarse a las burguesías nacionales como socias menores en sus esferas de influencia.
En Angola, China ha reemplazado al imperialismo portugués que abandonó Angola en 1975 (Angola es el mayor socio comercial de China, el mayor proveedor de petróleo de China, como lo es de EE.UU. Éste es un punto caliente en África donde la rivalidad entre EE.UU. y China saldrá a la superficie primero. Angola reemplazará a Nigeria como el principal productor de petróleo y el principal lugar de inversión directa extranjera de China en petróleo) [citado en el artículo de New York Times de 2006 que figura en el apéndice]. Esto se refleja en un artículo del Wall Street Journal citado al pie que enumera los intentos dirigidos por Chevron y otros para recuperar el control del petróleo angoleño. También explica la visita de relaciones públicas hecha por Hillary Clinton. El FMI, luego de años de ignorarla, acaba de prestarle U$D 1000 millones a Angola. Así que la rivalidad sobre la mayor apuesta de China en África ¡se está recalentando!  http://ipsnews.net/news.asp?idnews=41125

En Nigeria, China tiene grandes inversiones en petróleo y en ferrocarriles, y muy recientemente ha cerrado un trato para desplazar a los más grandes jugadores del petróleo con una joint venture con la Nigerian National Petroleum Corporation (NNPC) de U$D 50.000 millones donde posee el 49%. Esto está siendo resistido por los gigantes petroleros http://allafrica.com/stories/200910070265.html
Esto se está transformando en la más grande confrontación entre las empresas de propiedad del estado Chino y las grandes petroleras (las mayores inversiones puestas en juego las tiene Shell, seguida por Exxon-Mobil, Chevron y por último TotalfinaELF) tanto en África como alrededor del mundo. http://blogs.ft.com/energy-source/2009/09/28/china%E2%80%99s-oil-talks-with-nigeria-the-unanswered-questions/
En la República Democrática del Congo, (DRC) China ha reemplazado a Bélgica la antigua potencia imperialista. En 2007 China selló un acuerdo masivo para construir infraestructura para minería de cobre, cobalto y níquel en la siniestra región de Katanga. China ha firmado un acuerdo político con (el presidente congoleño) Kabila para esta importante joint venture. ¡Tomar en cuenta especialmente la conexión coltán-China-DRC!
http://project2049.net/documents/china_and_congos_coltan_connection.pdf 

En cuanto a quién gana con estos acuerdos, según un blog dedicado al análisis sobre energía, China es la gran ganadora (y Congo pierde) http://heartofdiamonds.blogspot.com/2009/05/china-gains-congo-loses-in-mine-deal.html
En Ghana, la compañía estatal china  CNOOC ha cerrado un trato con la estatal ghaniana GNPC para la explotación de petróleo para desarrollar su potencial petrolero. Una larga relación de asistencia técnica, joint ventures en represas y telecomunicaciones y también en pesca le permite a China tener un segundo puesto en inversiones directas extranjeras a bastante distancia de Gran Bretaña -que tiene U$D 4300 millones contra 143 millones de China- pero China tiene la mayor cantidad de proyectos. Por eso, Gran Bretaña tiene enormes inversiones directas extranjeras en acciones en Ghana pero la política de China es desarrollar la producción de petróleo. Esto la ha puesto en conflicto con Exxon-Mobil sobre quién se gana el apoyo de la compañía estatal de Ghana. En Sudáfrica, la recesión mundial ha hecho de China su más importante socio comercial, un 50% mayor que EE.UU. que es el Nº 2. Las importaciones de orígen chino han aumentado 10 veces desde el año 2000. Sudáfrica tiene un superávit comercial con China. Para ver los intereses de China en Sudán, consultar http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=92282540 ; idem con Uganda http://africannewsanalysis.blogspot.com/2009/10/cnooc-in-talks-to-enter-5b-uganda-oil.html y Zimbabwe http://www.nytimes.com/2005/07/24/world/africa/24iht-zimbabwe.html

Existe un debate en la izquierda progresista sobre si los intereses de China en África (y en otras partes) son beneficiosos para los países socios. “Las audiencias internacionales están comenzando a reconocer la importancia geopolítica de la recientemente creciente relación entre África y China. Pero ha habido escasa investigación científica concerniente a las realidades e implicancias de esta alineación, particularmente desde la perspectiva africana. Este estudio ofrece un examen preliminar de si las relaciones en aumento entre África y China realmente obtienen “un beneficio igualitario y mutuo”. O en realidad ¿las desigualdades políticas económicas y estratégicas preexistentes entre China y los estados africanos dan como resultado relaciones que se caracterizan por el neocolonialismo, la dependencia y la inseguridad en África?”
http://belfercenter.ksg.harvard.edu/events/1427/africa_and_china.html 
La izquierda bolivariana también ha tomado diferentes posiciones. La Izquierda Verde ha tomado el punto de vista de que China es una maquiladora que está consiguiendo materia prima para el beneficio de los imperialistas extranjeros que producen en China para la exportación.” Las inversiones de las compañías de propiedad china en África están impulsadas por una agenda básica de buscar insumos en combustible y minerales para la producción en China de productos industriales de firmas chinas que trabajan como subcontratistas de las grandes corporaciones occidentales, y el grueso de los beneficios va a parar a estas últimas. En 2002, las exportaciones de las subsidiarias chinas de las corporaciones del Primer Mundo daban cuenta del 25.8% de las exportaciones chinas, lo que significaba un aumento importante a partir del 20.3% que significaban en 1997, de acuerdo con el WIR2006. De acuerdo con el WIR2006 el valor agregado en China por las subsidiarias de las corporaciones occidentales, llegaban a los U$D 103.600 millones y sus ganancias antes de descontar los impuestos, correspondientes a esas operaciones, totalizaban U$D 22.700 millones”.
http://www.greenleft.org.au/2007/701/36384

En desacuerdo con Chávez y sus porristas de la Izquierda Verde, James Petras (un partidario crítico de Chávez) dice que China es una “potencia imperialista emergente”.
“La clase dominante china, sus inversiones externas de miles de millones de dólares en empresas capitalistas occidentales vía sus fondos soberanos, sus miles de millones en inversiones en empresas extractivas de ultramar, son impelidas por la masa de capital acumulado que es extraído vía los intensos niveles de explotación laboral y la eliminación de las jubilaciones, planes de salud y educación sostenido por el estado. El rol de China como una potencia imperial emergente tiene su raíz entre su potencia global y la decadencia  de la red social de beneficios estatales. El hecho de que los escritores y políticos capitalistas occidentales y sus seguidores en el campo académico señalen los mismos desequilibrios sociales en China que sus críticos domésticos en la clase obrera no debe obscurecer un punto básico. Los críticos de Wall Street están defendiendo a la elite financiera de la Agencias Financieras Yanquis contra la mayor productividad de los industriales chinos que trabajan para la exportación, mientras que los críticos de la clase obrera china están criticando a los capitalistas y al estado por sus altas tasas de explotación y de concentración de la riqueza.
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=15670
Por supuesto, China y sus socios publicitan el beneficio de los préstamos a bajo interés y con facilidades de pago y los acuerdos de infraestructura para el “desarrollo” de África presentándolos como distintos de los hechos con las viejas potencias coloniales. Sin embargo el Financial Times señala que China ofrece “efectivo” y consigue “buenos negocios a precio de ganga”. Por ejemplo, según se dice, el acuerdo de China en el Congo produce muchas más ganancias que Freeport, la gigantesca minera de cobre de los
EEUU que es el nro. 1 en el mundo.
“Los chinos tienen mucho más que ganar en varios modos del acuerdo hecho, tal como se o anunció. Además de sus casi U$D 1.800 en ganancias anuales de la mina, van a ganar tal vez otros U$D 4.500 millones en intereses sobre los préstamos de desarrollo, o aun más si el interés que devenguen tenga una tasa mayor al 2%.Queda también pendiente la muy  amplia cuestión de quién cosechará los beneficios de los contratos para construir la prometida infraestructura- Mi suposición es que las empresas chinas Sinohydro Corp. Y China Railway Engineering Corp. Serán las adjudicatarias de esos contratos sin necesidad de pasar por una licitación, lo cual quiere decir que los chinos se van a llevar a casa otros mil millones o poco más o menos en ganancias a partir de estos proyectos”. http://heartofdiamonds.blogspot.com/2009/05/china-gains-congo-loses-in-mine-deal.html

Si China puede extraer más ganancias que Freeport, entonces queda claro que aquí está compitiendo como potencia imperialista, no como un testaferro de los EE.UU. o de cualquier otra potencia imperialista, o por “motivos humanitarios” o “socialistas”. Así, china está compitiendo con las gigantescas corporaciones petroleras (Exxon, Shell, etc.) en Nigeria y recibiendo respuestas hostiles de otras potencias imperialistas. Ha vendido armas a muchos países, tales como Zimbabwe, y ha hecho voluminosos préstamos a regímenes militares tales como el de Guinea, nada de lo cual podríamos decir que tiene su origen en su interés por el bienestar de las masas africanas.
La decidida e imparable oleada inversora de China explica por qué los EEUU y otras potencias imperialistas ven a China como un rival en ascenso. Se dice que el Africom de los EEUU se ha establecido en parte como  forma de contener los movimientos de China en África. Esto parecería estar respaldado por el hacho de que mientras tiene su base en Ghana (por ser una “democracia”), Africom está entrenando ejércitos africanos en Uganda, Congo y Senegal. Africom está también presente en Kinshasa (capital de la República Democrática del Congo, NT) entrenando periodistas, militares y parlamentarios sobre cómo usar la prensa para desarrollar políticas en un área donde China tiene sus mayores inversiones en la DRC. Podemos decir sin temor a equivocarnos que la presencia militar yanqui en África es para proteger sus intereses frente a la creciente competencia de la expansión china en ese continente.
“Para Ghana es crucial importancia comprender los intereses norteamericanos, si quiere capitalizar la inmensa oportunidad que le ha dado la visita en julio del presidente Obama, escribe Asare Otchere-Darko. A continuación de un hallazgo de petróleo en aguas profundas en 2007, el futuro de Gana como país rico en petróleo, aun no concretado pero posible, lo ha transformado en el sujeto de los intereses estratégicos de los EEUU en materia militar y de energía y ha aumentado las apuestas de una relación EE.UU.-Ghana, dice Otchere-Darko. Como ubicación física de preferencia para el cuartel general del Comando Africano de los EE.UU. (Africom) y debido a la preocupación de la superpotencia de no ceder terreno estratégico a China en la región, Ghana tiene una carta sin precedentes para jugar en esta ronda de diplomacia internacional. “ http://africannewsanalysis.blogspot.com/2009/06/ghana-what-us-wants.html

 

La Batalla por Latinoamérica

América Latina es la tercer área de conflicto ínter-imperialista entre los dos bloques. El reciente golpe de estado en Honduras prueba que no es el conflicto entre EE.UU. y Francia o España lo que es central en la rivalidad ínter-imperialista en América Latina, sino la rivalidad entre EE.UU. y China. Es tá muy claro que China está involucrada en todos y cada uno de los aspectos de la política de América Latina porque su dinero en efectivo y su demanda por commodities están manteniendo a flote a América latina durante esta crisis. Las joint ventures de China con los regímenes bolivarianos han jugado un rol  en la expulsión del presidente hondureño Zelaya (también es importante hacer notar que la posición de que el golpe fue efectuado para preparar una ofensiva militar contra Cuba, y así restaurar el capitalismo por medio militares, estaba también detrás del golpe). Fue el petróleo venezolano barato lo que hizo convertirse a Zelaya de un partidario derechista de los EE.UU. en un “bolivariano”, dando pie así su remoción. Venezuela puede darse el lujo de ofrecer petróleo barato porque su producción petrolera está garantizada/financiada por la gigantesca demanda china y multimillonarias inversiones en dólares de ese mismo país.
Para los EE.UU. la amenaza bolivariana está atada al ascenso de China y a su creciente influencia en América Latina. La clase dominante yanqui reconoce la realidad de la competencia con China. Es un juego de suma-cero. No podemos explicar esto como una perturbación causada por acuerdos entre semicolonias, o por que China esté actuando como un testaferro de los EE.UU. Si este fuera el caso, entonces los EE.UU. no tendrían nada que temer de la creciente influencia de China en el patio trasero yanqui. Y a diferencia de Chávez, nosotros no vemos a China y Venezuela “marchando hacia el socialismo”, así que la verdadera amenaza no es un escenario bolivariano de “un bloque mundial de estados socialistas”.
“Hugo Chávez dice que él admira el legado libertario de la República Popular China, agregando que el gigante asiático puede contar con Venezuela como un amigo. En un mensaje al presidente chino Hu Jintao en el 60vo. Aniversario de la República Popular China, el presidente venezolano Chávez dijo que ‘estamos marchando hacia el socialismo. En el nombre del espíritu revolucionario que nos une, felicitamos al honorable pueblo chino y celebramos junto a su lado su inquebrantable voluntad de surgir como una nación libre y soberana. Celebrar esta victoria popular es decir que el pueblo chino se ha puesto de pie’, dij Chávez en una declaración. Él subrayó la ‘infinita admiración’ que tiene por un hecho que ‘alienta las revoluciones de todo el mundo’. Chávez dijo que China ha dado amplia evidencia de ‘que no se necesita ser un imperio para ser una gran potencia’”
http://www.presstv.ir/detail.aspx?id=107618&sectionid=351020704

Nosotros no estamos de acuerdo con Chávez en que es posible ser una “gran potencia” sin ser un “imperio”. Por lo tanto para que tenga sentido el ascenso de China en América Latina tenemos que entender tanto su expansión imperialista como el rol de los bolivarianos en darle cobertura para esconder este hecho. (Esto, dicho sea de paso, explica el apoyo de Chávez al actual régimen de Irán). Hugo Restall escribe en El gambito  (jugada de ajedrez, NT) chino en Latinoamérica:
“Los norteamericanos tienden a ver el ascenso económico de China a través del prisma del déficit comercial bilateral y la competencia por puestos de trabajo industriales. Pero la verdadera historia es que las instituciones chinas están comprando acciones y participaciones y haciendo préstamos para aumenta su influencia en los recursos naturales. Y Latinoamérica es la arena más importante para las inversiones chinas. Algunos observadores pintan esto como una amenaza para el “patio trasero” yanqui. La realidad es que el comercio en aumento entre China y los países latinoamericanos representa una oportunidad –siempre que los EE.UU. juegue bien sus cartas. Existen varias razones para estar relativamente irritado sobre el creciente involucramiento de China en Latinoamérica. Lo más obvio es que el interés chino en la región es más pragmático que ideológico. El objetivo es aumentar todavía más el crecimiento económico en casa por medio de abrir nuevos mercados y garantizar un suministro de insumos necesarios… Cuanto más invierte China, además, más grande es el riesgo de una eventual reacción contraria. Ya se murmura entre ciertos intereses largamente consolidados en los países latinoamericanos, que Pekín es una potencia semicolonial, que compra materia prima sin procesar e inunda la región con sus bienes manufacturados baratos. Por cierto la competencia de los productos chinos ha tenido un efecto mucho más grande en América latina que en los EE.UU., produciéndole perjuicios a las industrias textiles de Brasil, Argentina y México. Esto ha traído consigo una fuerte oleada de juicios anti-dumping.” http://online.wsj.com/article/SB10001424052970203706604574368602807031942.html

En su artículo  en el NYT del 16/04/2009, Los acuerdos con China expanden su influencia en Latinoamérica, los autores escriben:
 “Mientras Washington trata de reconstruir sus relaciones deterioradas en Latinoamérica, China está entrando en la región cada vez con más vigor, ofreciendo a los países de toda la región grandes cantidades de dinero mientras los mismo luchan con economías que están desacelerándose a paso cada vez más rápido, caídas de precios de sus commodities y acceso restringido al crédito. En las últimas semanas, China ha estado negociando acuerdos para duplicar un fondo de desarrollo en Venezuela y llevarlo a U$D 12.000 millones, prestar a Ecuador al menos U$D 1.000 millones para construir una planta hidroeléctrica, proveer a la Argentina con acceso a más de U$D 10.000 millones en yuan y prestarle a la compañía nacional de petróleos de Brasil otros U$D 10.000 millones. Estos acuerdos ponen fundamentalmente el foco en asegurarse China para sí la exclusividad en el acceso a recursos naturales como el petróleo en los años futuros. El comercio de China con América Latina ha crecido muy rápido esta década, haciendo a este país el segundo socio comercial de la región detrás de los EE.UU. Pero el tamaño y el rango de estos préstamos apuntan a un mayor involucramiento con América Latina en un momento en el que la administración de Obama está comenzando a tratar de solucionar la erosión de la influencia de Washington en el hemisferio”.
http://www.nytimes.com/2009/04/16/world/16chinaloan.html
The Economist, en su artículo El Dragón en el Patio Trasero sostiene que mientras que la influencia de China todavía es pequeña, este país se está transformando en uno de los principales socios comerciales y de inversión en Brasil, Venezuela y Ecuador:
“Las inversiones chinas han estado hasta ahora abrumadoramente concentradas en minería y petróleo. (Una temprana y todavía inusual excepción es una joint venture con Brasil, de fecha tan lejana como los ’80, para producir satélites de comunicaciones, en la cual China suministra el 70% de la financiación y la tecnología). Toromocho es sólo una de las tres grandes inversiones en proyectos de cobre en el Perú. Las compañías chinas se han transformado en las mayores inversoras directas extranjeras en la industria petrolera del Ecuador. Pero es la participación de China en la Venezuela de Chávez lo que es potencialmente más controvertido. El Banco de Desarrollo de China (CDB) ha prestado dos tercios del capital de un fondo conjunto de U$D 12.000 millones que las compañías chinas podrán usar para proyectos de inversión en Venezuela. La mayoría de estos serán en petróleo: la compañía china CNPC está operando varios pequeños campos petrolíferos y está invirtiendo en las arenas bituminosas del Orinoco. Los EE.UU. han sido durante muchos años el principal mercado para el petróleo venezolano. Venezuela suministra alrededor del 10% de las importaciones yanquis de petróleo, y PDVSA, el monopolio estatal petrolero de Venezuela es propietario de Citgo, una distribuidora norteamericana de petróleo que tiene varias  refinerías especialmente adaptadas a los procesos que requiere el pesado y sulfuroso  crudo venezolano. Esta dependencia mutua ha sido desde hace tiempo motivo de incomodidad para el Sr. Chávez y él ha dicho repetidas veces que quiere derivar petróleo venezolano a China /aunque los costos de transporte serían mucho más altos).Hasta ahora, las exportaciones venezolanas de petróleo a China han aumentado de una cantidad casi inexistente a los 398.000 barriles diarios. Pero PDVSA ha anunciado que quiere aumentar el flujo a 500.000 barriles diarios para diciembre. Esto sólo podría hacerlo reduciendo sus embarques a los EE.UU.”
http://www.economist.com/displaystory.cfm?story_id=14209932

Los EE.UU. están preocupados sobre el ascenso de China (y de Irán) en su patio trasero.  Ver el informe siguiente:
“La secretaria de Estado Clinton le dijo a los funcionarios del Departamento de Estado en una reunión: Lo que estamos haciendo no ha dado muy buenos resultados y en realidad, si nos fijamos en lo obtenido por Irán y lo obtenido por China, particularmente en Latinoamérica, esto es muy perturbador. Por supuesto, habrá competencia política y económica, incluso entre los más cercanos de los aliados”. Pero Clinton acudió a recuerdos extraídos de la Guerra Fría para advertir de un nuevo Eje de Desafío: “Estamos pensando cómo manejarnos con [el presidente nicaragüense Daniel] Ortega. Los iraníes están construyendo una enorme embajada en Managua. Imagínense para que será”. Esto puede parecer un poco de pose, para equilibrar la reciente aparición del presidente Obama en la Cumbre de las Américas, pero plantea la cuestión: si Washington quiere enmarcar sus relaciones con América Latina en la forma de una batallaron potencias del exterior, ¿cómo se propone exactamente emprender el enfrentamiento político?”
http://enduringamerica.com/2009/05/02/video-clinton-warns-iran-china-latin-america-at-state-department-town-hall-meeting/

La competencia entre China y los EE.UU. en Latinoamérica se está recalentando pero los EE.UU. no vana ser sobrepasados por China en Latinoamérica tan rápidamente:
“Un crecimiento que se decuplicó es algo impactante, pero ¿cómo se compara esto con el campeón? El comercio entre EE.UU. y América latina en año pasado fue de U$D 560.000 millones, cuatro veces mayor que el comercio entre China y Latinoamérica. El comercio entre Europa y Latinoamérica estuvo en los U$D 280.000 millones, o sea el doble del de China y Latinoamérica. Además, en cuanto a inversiones, China no sobrepasará a los EE.UU. dentro de tan poco tiempo. Las compañías norteamericanas invirtieron U$D 350.000 millones en Latinoamérica y el Caribe solo en 2007, en comparación con sólo U$S 22.000 de compañías chinas APRA el mismo período… No importa dónde tenga Ud apostado su dinero, si los EE.UU. y China están trenzados en una pelea por el título en Latinoamérica, estamos sólo en el primer round”.
http://www.doublehandshake.com/2009/07/23/the-us-china-bout-for-latin-america/

Un estudio sobre la política energética de China en Latinoamérica sostiene lo mismo en términos de performance de China. El mismo pone el foco en el pequeño tamaño y el limitado crecimiento de los intereses chinos. Y concluye:
“Mientras que hay un selecto grupo de funcionarios electos y de investigadores que creen que China es una amenaza inminente para los intereses norteamericanos en la región, la opinión prevaleciente es de cauto optimismo. La profundización de los lazos entre China y Latinoamérica es una consecuencia natural del desarrollo económico de China y no debería ser interpretado como una conducta imperialista o agresiva. Además, China tiene una desventaja competitiva comparada con los EE.UU cuando se trata de la región. A través de este estudio demostramos que a pesar de que una gran cantidad e intereses energéticos chinos han cerrado acuerdos a través de toda Latinoamérica, el tamaño y el rango de estos acuerdos son en realidad muy limitado. Además, las demandas técnicas de extraer el petróleo latinoamericano, las dificultades implicadas en transportar recursos principalmente localizados del lado del Océano Atlántico hacia la costa del Pacífico, los límites colocados a la participación extranjera en la mayoría de los estados latinoamericanos, y la política interna reinante en los mismos, todo ello es un obstáculo para la capacidad de China de explotar las reservas energéticas de la región. Un factor adicional de complicaciones para China es que su industrialización amenaza a la industrial local en muchos países productores de energía. Para resumir, mientas que los intereses chinos en Latinoamérica han aumentado en estos últimos tiempos, hay una enorme cantidad de factores que probablemente eviten una presencia China significativa en un futuro previsible. Nuestros hallazgos tienen implicancias importantes para aquellos que conciben la seguridad energética en la región como un juego de suma-cero, donde cada barril de petróleo obtenido por los chinos es un barril menos para los EE.UU.
Este modelo ultra simplifica drásticamente un mundo globalizado, y lo que es peor, parece presuponer que los EE.UU. se quieren quedar con todos los recursos energéticos del planeta,  Un pensamiento que refleja la era de la Guerra Fría, que reemplaza la ideología con la energía y prescribe que los EE.UU. deben evitar la nueva caída en dominó de los países latinoamericanos, no solo es falsa empíricamente sino peligrosa e improductiva. China no es la semi-autárquica Unión Soviética. Como tal vez lo confirme la actual recesión, el bienestar de China y de los EE.UU. depende de un mercado exportador norteamericano saludable, en parte acolchonado por la financiación de deuda de parte de los chinos. Puesto que energía accesible y barata son parte insoslayable de un crecimiento económico, China y los EE.UU. tienen necesariamente interés en la seguridad energética mutua. Estas interdependencias económicas y energéticas deben ser cultivadas para que os costos de un eventual conflicto aumenten y China esté más integrada aun en el statu quo. La declinación de los recursos en combustibles fósiles es un problema global que requiere soluciones de colaboración. China, los EE.UU. y Latinoamérica pueden beneficiarse todos en conjunto del desarrollo de las reservas energéticas de la región si esto se hace en forma transparente, con orientación hacia el mercado, y sustentable. El gobierno norteamericano puede ayudar a asegurar esto revitalizando sus relaciones diplomáticas con sus vecinos del sur y alentando el mejoramiento de las instituciones democráticas. Un diálogo chino-norteamericano ininterrumpido concerniente a los intereses y avances mutuos en la región también mantendrá alejados potencialmente peligrosos malos entendidos y reducirá suspicacias (Paz, 2006). Finalmente, los EE.UU. y China deben comenzar a pensar a largo plazo acerca de las necesidades energéticas globales y comenzar a cooperar en tecnologías de combustibles alternativos. Porque si América Latina se vuelve un campo de batalla arrasado en un conflicto sobre energía entre las dos potencias, todos los que estén envueltos en ese conflicto ya habrán perdido desde el vamos”.
http://www.allacademic.com//meta/p_mla_apa_research_citation/3/1/3/2/1/pages313218/p313218-1.php

Estamos de acuerdo en que China no es todavía una importante amenaza a los EE.UU. en su propio patio trasero, y que más bien se va a expandir a expensas de España y de Francia o en colaboración con ellas. Pero el análisis de más arriba subestima demasiado como alarmista la sociedad estratégica que China y los estados bolivarianos han establecido. China pro sí misma no es el único tema: está también el bloque global de la cual es miembro dirigente.
En América Latina, Venezuela es la clave de este bloque geoestratégico ente los estados bolivarianos y China, que dirige a Brasil, Bolivia, Argentina, Ecuador y Chile. Como reza el encabezado de un artículo, se trata de un Eje del Petróleo.
http://www.opendemocracy.net/globalization-china/china_venezuela_3319.jsp. China y los bolivarianos se apresuran a presentar la influencia de China en América Latina como benigna y como la alternativa progresista al imperialismo norteamericano, que está interesada en el “desarrollo”.
"China ahora desea mostrar que es un accionista responsable en la región” dice Dan Erikson, un especialista en las relaciones entre China y Latinoamérica del think tank Interamerican Dialogue. "Hasta ahora, dentro de América Latina, China tenía la imagen de ser “mercantilista”, o solamente interesada en comprar commodities. Ahora quiere mostrar que está interesada en el desarrollo latinoamericano a largo plazo” http://news.bbc.co.uk/2/hi/americas/7737554.stm

Pero lo mismo que en Asia y Africa, China no está solo interesada en comercio. Donde puede, compra totalmente o invierte en producción de energía. Por ejemplo, un nuevo pacto con Venezuela por U$S 16.000 (luego de firmar uno con Rusia por U$D 20.000) acaba de cerrarse por la exploración y producción de petróleo en el Orinoco
http://news.bbc.co.uk/2/hi/8260200.stm  . La empresa china CNPC es parte de una joint venture con Total (Francia) y tres firmas japonesas que incluyen Mitsubishi, en el Orinoco. Total se quedó en Venezuela luego de la re-nacionalización del petróleo, mientras que Exxon se fue. Total tiene presencia en la propia China así que esto demuestra que los imperialismos francés y chino están colaborando no solo en América Latina sino en la propia China.. Típicamente, Venezuela ha firmado un acuerdo sobre ferrocarriles con China http://www.doublehandshake.com/2009/07/31/china-venezula-sign-7-5bn-railway-deal/

Más aun, China está hacienda intercambios de dinero en efectivo por petróleo como en Brasil donde recientemente hizo un acuerdo con Petrobrás (que es una empresa estatal) por U$S 10.000 millones a cambio de petróleo por 10 años. Petrobrás usará este efectivo para desarrollar sus nuevas reserves offshore. Los bolivarianos dirán que China está prestando dinero a una empresa estatal que usa parte de sus ganancias para el “desarrollo”. http://www2.petrobras.com.br/ri/ing/InformacoesAcionistas/ComposicaoCapitalSocial.asp
Petrobrás entró en un acuerdo con Morales en Bolivia para repartirse los beneficios de su gran extracción de gas natural en ese país. ¿Esto fue “desarrollo” o super explotación? A los bolivarianos les conviene presentar a China como un gigante bonachón sin intereses imperialistas porque esto ayuda a cubrir su propio rol como socios menores de todos los países imperialistas. El Petrobrás de Lula entra en joint ventures con los gigantes petroleros como la Petrofina (china) para desarrollar sus campos petroleros. Ellos obtienen sus superganancias. La YPFB de Morales (una empresa estatal) obtiene sus beneficios de joint ventures y de importantes compañías chinas como la Repsol (china). El hecho de que las compañías estatales de petróleo de Venezuela, Brasil y Bolivia sean jugadores clave solo significa que ellas están al servicio del imperialismo como sus socios menores burgueses estatales. En el caso de China, sin embargo, las empresas de propiedad del estado no sirven los intereses de las gigantes del petróleo sino los intereses de la burguesía imperialista china. Esto es así porque ellos pueden exportar su capital financiero en la forma de gigantescos tratos de intercambio de efectivo por petróleo y actuar como los sponsors de los regimenes bolivarianos, llenando de billetes las joint ventures y tomando petróleo y otros minerales a cambio. Otro ejemplo es la oferta de comprar la propiedad mayoritaria de Repsol YPF en la YPF Argentina por U$S 17.000 millones.
http://online.wsj.com/article/SB124990326465819175.html

 

Crisis, Revolución y Contrarrevolution

A modo de resumen, el rasgo distintivo de la actual crisis no es meramente que la crisis global ha abierto un Nuevo período de creciente rivalidad entre las potencias imperialistas existentes bajo la dominación de los EE.UU., sino que en el mismo China (con el apoyo de Rusia), como ex estados obreros, han entrado a escena y ahora desafían potencialmente la hegemonía del imperialismo norteamericano dominante y sus aliados. Este es el rasgo fundamente de la actual crisis que la distingue de la depresión de los años’30 donde los EE.UU. para derrotar a sus rivales tuvo que entrar en acuerdos con la URSS y del comienzo de la crisis estructural de superproducción de los ’70 cundo tanto Rusia como China estaban aun por fuera de la economía capitalista global.
La minoría, sin embargo, no dice que los EE.UU. han cesado de ser la principal locomotora de la economía mundial, Mientras que China es claramente una nueva potencia imperialista en ascenso, no puede reemplazar a los EE.UU. como la potencia dominante sin una guerra total contra los EE.UU. que traerá una destrucción masiva de las fuerzas productivas y la barbarie. China puede desafiar a los EE.UU. via la competencia económica solo hasta cierto punto. En otras palabras, un reemplazo fe los EE.UU. como la potencia principal no puede suceder sin una Tercera Guerra Mundial (nuclear) que resultará en una masiva destrucción del planeta y de la raza humana. Sólo la revolución socialista puede poner fin a tales desarrollos catastróficos.

La crisis de hoy sigue a la restauración capitalista de esos estados, que lejos de transformarse en nuevas semicolonias, permitiéndole a los EE.UU. continuar sin desafíos a su hegemonía global, se han trasformado en rivales potenciales que compiten con los EE.UU. sobre el acceso a las materias primas esenciales. Ya los comienzos de esta rivalidad entre estos dos bloques se han derramado en la forma de guerras por interpósita persona en Georgia, la intensificación de la guerra en Afganistán y Pakistán por el control de Asia Central, y la puesta en pie de dispositivos de protección militar y del comercio como el Africom.
Más aún, la descarga de esta crisis sobre los trabajadores de los imperialismos más débiles y sus colonias y semicolonias planteará la alternativa de socialismo o barbarie con agudeza y urgencia renovadas. Ya hemos visto esto en Palestina, Irak, Grecia, Guadalupe, Perú y Honduras. Está empujando a las masas del Medio Oriente, África y América Latina al punto de la insurrección. En las potencias imperialistas más poderosas, no habrá salida para las clases dominantes sin guerras inter-imperialistas, y guerras civiles contra su propio proletariado. Con estos acontecimientos la cuestión del poder se plantea ya o será planteada en el futuro cercano.

El rol de los líderes traidores de la clase obrera agrupados todos juntos en el Foro social Mundial y dirigidos por la burocracia restauracionista castrista junto con las burguesías bolivarianas, representa el obstáculo principal a la movilización de los trabajadores del mundo en el camino revolucionario. Su variedad de reformismo es un reciclaje del viejo frente popular menchevique-stalinista y de su programa de dos etapas de “primero la revolución nacional, y luego el socialismo”. Hoy en día se le ha puesto la etiqueta de “Socialismo Bolivariano” o “Socialismo del siglo XXI”. Su rol es atar las manos de los trabajadores en frentes democráticos en colaboración con las burguesías bolivarianas y con China como “gran potencia” contra el “imperialismo yanqui”. Este es el camino hacia la contrarrevolución. La derrota de los trabajadores del mundo a manos de los castristas y los bolivarianos respaldados por China y Rusia debe ser evitada a toda costa por el reagrupamiento de los trotskistas sanos y los obreros revolucionarios para formar un Nuevo Partido Mundial del Socialismo.
La tarea estratégica para los trotskistas revolucionarios es usar su análisis de la actual situación para reagrupar la vanguardia para responder ofensivamente a todos los ataques contrarrevolucionarios y guerras de los imperialistas, y para reconstruir el Partido Mundial del Socialismo fundado por Trotsky en 1938 como una nueva internacional capaz de suministrar la dirección revolucionario que la clase obrera necesita y merece en la lucha por la revolución socialista mundial.
 
Communist Workers Group (New Zealand)

Humanist Workers for Revolutionary Socialism (US)