volver al índice del Democracia Obrera Nº 55

Mentiras y más mentiras para encubrir la maquiladora de las trasnacionales imperialistas en que han transformado a la nación
Cristina Kirchner contra el “anarco-capitalismo financiero” en la cumbre del G-20…

Al servicio de Obama y Wall Street

En la reciente cumbre del G-20 celebrada en Cannes (Francia) a fines de octubre, los representantes de las principales potencias imperialistas y sus sirvientes de las burguesías nativas discutieron cómo hacerle pagar los costos de la debacle de la economía mundial a las masas del mundo, y también cómo enfrentar las heroicas luchas de los explotados en el Norte de África y Medio Oriente, en Grecia y el resto de Europa, en Chile y Bolivia, y que inclusive ha logrado penetrar en EE.UU. con la huelga de los Indignados que paralizó el puerto de Oakland. En una disertación con los gerentes de las trasnacionales, donde se discutía la regulación de los mercados de alimentos, Cristina Kirchner lanzó su seudo-denuncia contra el “anarco-capitalismo financiero” que provocó el júbilo de su séquito de mediocres intelectuales y periodistas, que comenzaron a galvanizarla como un paladín contra los que quieren  “obtener un peso más sin trabajar, sin producir y sin invertir para perfectamente especular”.
¿Qué es lo que realmente defendía Kirchner en esa reunión? Su objetivo era frenar los discursos que le precedieron que eran sobre posibles regulaciones a los mercados de alimentos, o sea que Cristina Kirchner defendió los intereses de las cerealeras como Cargill, Monsanto y Dreyfuss que saquean la Argentina; incluso jactándose de que aquí está “el mejor grado de productividad por hectárea sembrada”. Y en esta maniobrilla discursiva Cristina Kirchner hizo su defensa ideológica del sistema capitalista imperialista pestilente, que a cada paso transforma más y más a todo el planeta en una sucia prisión llevando a la humanidad a la barbarie. A este sistema que se desnuda cada día más con la profundización de la crisis económica mundial provocando desocupación masiva, hambrunas, superexplotación, guerras, destrucción de fuerzas productivas; Cristina Kirchner lo intenta cubrir con su llamado a “volver a un verdadero capitalismo” que nunca existió con la “regulación de los mercados financieros”. ¡Que embustera! Jamás “enfrentó” ni “reguló” el saqueo que el capital financiero hace en la Argentina porque ella es su sirviente como ayer fueron Menem y De la Rúa; y mientras ella habla, una brutal “fuga de capitales” se ha llevado del país u$u 75.000 millones contantes y sonantes en los últimos 3 años de la crisis económica mundial para salvar a los parásitos de Wall Street. Esta es la oligarquía financiera que defiende: un puñado de parásitos que viven en la bolsa de Nueva York “cortando cupones”, expoliando el trabajo humano de todo el planeta, consumiendo lo que aun no se ha producido.

La Kirchner propone “un capitalismo en serio” cuando este sistema llevó a la humanidad a dos guerras mundiales. ¿A qué capitalismo “en serio” se refiere? ¿Al de las masacres contra las masas palestinas por parte del estado sionista-fascista de Israel y las burguesías de Medio Oriente? ¿Al de la “democracia imperialista” yanqui sostenida en la ocupación militar genocida de Afganistán e Irak?
       
Pero lo que realmente intentaba alertar Cristina Kirchner era sobre el embate de masas que amenaza con abrir la revolución en la misma Europa: “tengamos una real comprensión del mundo en el que estamos. No nos equivoquemos y sepan que si esto se profundiza, van a empezar a cuestionarse las democracias y las formas políticas actuales” ; y luego concluía “es mejor enfrentar esos intereses minoritarios pero poderosos (una vil mentira más N. de R.), antes que más adelante enfrentar la furia de la sociedad. Se los digo con la experiencia de una Argentina que vivió un 2001 caótico que hizo colapsar prácticamente nuestro sistema institucional y dividió a la sociedad”. ¡Vaya novedad!Esto no es nuevo para nadie en esa reunión, y para nadie más o menos atento a la realidad. 
Pero sigamos la cruzada de Cristina Kirchner en el G-20. ¿Cuál fue su próximo paso? Reunirse con Obama, el jefe de la más grande potencia imperialista, el representante de la oligarquía financiera de Wall Street. ¿Y cuál fue la actitud de la “señora”? Rendirle pleitesía, adorarlo, y pujar por estrechar aún más lazos con EE.UU.; o sea terminar de consumar la maquila en que han transformado a la Argentina en una nueva estrella de la bandera yanqui. ¡Que impostura! ¡Cuanto servilismo! ¡Que oprobio para la nación!
Su difundida reunión “exitosa” con Obama es parte de las mentiras y más mentiras que lanzan para encubrir la maquiladora que es la Argentina, impuesta a sangre y fuego, con una brutal proscripción contra la clase obrera. Este es el ejemplo de capitalismo “en serio” que pregona esta embustera. La “maquila argentina” la hicieron con los pistoleros de la burocracia sindical de la CGT y la CTA que la escoltan a los encuentros internacionales del G-20 como lo hizo Martínez de la UOCRA; con la policía y gendarmería asesinas que masacraron a los pibes de Bariloche, y también en Barracas, el Indoamericano y Jujuy. Con presos políticos como Oñate, Tapia, Claros y Olivera por reclamar por el salario o un pedazo de tierra, y con más de 6.000 luchadores obreros y populares procesados por la justicia patronal. Así es el “trabajo” y el “consumo” que propone Cristina Kirchner: que la clase obrera se discipline y acepte sus condiciones y sueldos miserables acordados en el Consejo del Salario Mínimo para que la patronal y las trasnacionales consuman esa fuerza de trabajo para amasar sus fortunas.
En la “maquila argentina” el capitalismo “en serio” ha convertido en un “Cromañón” al sistema de salud y educación públicas. En el transporte público se viaja como ganado, y los “accidentes” en los lugares de trabajo son moneda corriente. Miles de millones de dólares en subsidios para la patronal, u$s 45.000 millones le pagaron al FMI, al Banco Mundial y a los tenedores de bonos. ¿Capitalismo “en serio”?... ¡las pelotas! ¡Pura rapiña salvaje de los capitalistas para llenarse los bolsillos esquilmando la nación!
Y frente al saqueo y las mentiras ¿qué es lo que dicen los dirigentes de la izquierda? Altamira sigue buscando un “milagro” y en la Prensa Obrera N° 1202 (10-11-11) acongojado porque Cristina Kirchner en el G-20 “enterró sin mayores miramientos el legado histórico que dice reivindicar: ‘la patria socialista'”, y luego de un palabrerío sobre la “regulación”, la “desregulación”, y una analogía con el Rodrigazo, plantea que el kirchnerismo tiene… ¡¡”doble discurso”!! Así continúa con su política electoral de llamar a “cortar boleta”, porque lo que habría que enfrentar no es a este gobierno antiobrero sirviente del imperialismo, sino la política y el doble discurso, puesto que antes Cristina Kirchner estaba por la “patria socialista”. Una abierta colaboración de clases y maquillaje a este régimen infame. Sus aliados electorales del PTS, que siguen reivindicando al “FIT”, también vuelven a repetir las formulas de este frente. Mientras atacan a Cristina kirchner por volver a “la vieja idea peronista de un estado regulador”, no hacen más que proponer medidas burguesas como las de Perón como “nacionalizar las privatizadas”, o sea con indemnización, pero eso sí “bajo control obrero y de los usuarios”. ¿Organizar a la clase obrera y los explotados para terminar con la maquila? ¿Derrotar al gobierno antiobrero y sirviente de las trasnacionales imperialistas y el capital financiero? Para los dirigentes de la izquierda reformista nada de esto existe, sólo palabras y más palabras para tratar de convencer a algún kirchnerista díscolo.
¡Basta de mentiras infames! La clase obrera con su lucha, los obreros que intentan reagruparse para presentar batalla frente al ataque de los capitalistas, junto a los trotskistas que luchamos por refundar la IV Internacional somos los únicos que podemos terminar con la hipocresía de la vasalla de Cristina Kirchner. La clase obrera debe retomar la lucha revolucionaria del 2001-2002 y su grito de guerra de “que se vayan todos y que no quede ni uno solo”  como ya lo empiezan a cantar las masas en las calles de Grecia. Hay que poner de pie a la clase obrera en Argentina para ponerla a tono con los combates de sus hermanos de clase en Chile, Bolivia, Colombia, y que ha llegado hasta Oakland. Contra el “capitalismo en serio” de Cristina Kirchner, hay recuperar el internacionalismo proletario con el que se fundó la clase obrera argentina a principios del siglo XX, y luchar como en Libia, el Norte de África y Medio Oriente, por la Revolución Socialista Mundial, que es el único camino para conquistar la liberación del yugo imperialista.
 

 

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